El diferimiento del aumento del gas natural oficializado por el Gobierno es muy «poco» frente a los ajustes en la tarifa de ese servicio que un tercio de los usuarios «ya no puede pagar», y que a fin de año acumulará una suba en torno al 60%, alertaron este martes asociaciones de consumidores.

La administración de Mauricio Macri oficializó el lunes el aplazamiento del ajuste del 22% en la tarifa de gas natural, por lo que los usuarios lo pagarán recién tras las elecciones generales y el eventual balotaje.

En ese escenario, el presidente de la Asociación de Defensa de los Derechos de Usuarios y Consumidores (ADDUC), Osvaldo Bassano, estimó que «las tarifas de gas acumulan desde 2015 una suba de «casi 3.000%».

En diálogo con NA, indicó que registró un aumento «del 30% en lo que va de 2019», mientras que «de acá a fin de año llegará al 80%».

«Habrá que descontar el diferimiento, por lo que la suba rondará en 50 ó 60%, depende del consumo», subrayó, y advirtió que «hay más de un 30% de usuarios que no paga porque se ha desconectado».

Bassano consideró que «el porcentaje diferido es muy poco» y criticó que «el incremento debería generar un proyecto energético perdurable en el tiempo».

«No debería haber un solo aumento sin una previa investigación a varias empresas de energía», apuntó, y analizó que «hay una actualización que está dispuesta por la audiencia pública y otro por el valor del dólar».

Así, insistió en que «el consumidor debe tener acceso al servicio», mientras cuestionó que «no se sabe cuál es el precio mayorista».

La presidenta de la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (ADECUA), Sandra González, advirtió que «hay sectores que ya no pueden pagar las tarifas».

«Si decidieron hacer lo del porcentaje diferido es porque el incremento fue muy grande», destacó y sostuvo que «no debería haber aumentado tanto».

Según ironizó, «el público está consumido más que consumidor» y hay «mucha gente endeudada no sólo con tarifas, sino con tarjetas de crédito».

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