La Cámara de Senadores aprobó por amplio margen, y giró a la Cámara de Diputados, los proyectos de ley de Reforma Previsional, el Consenso y la Responsabilidad fiscal, acordadas entre 23 gobernadores de provincias y el Poder Ejecutivo Nacional, tras un extenso debate que terminó cerca de la medianoche, tras más de ocho horas de discusión.

El proyecto de Reforma Previsional fue aprobado por 43 votos a favor, 23 en contra y tres abstenciones en general, mientras que en su votación particular recibió el respaldo de 42 senadores y 24 en contra.

La propuesta prevé modificar la forma en que se calcula la movilidad de los haberes desde 2018, establece el 82% móvil para los beneficiarios de la jubilación mínima y la extensión optativa de la edad jubilatoria a los 70 años. Estas son las claves del proyecto.

Aumentos salariales

Según el proyecto, los ajustes pasarían de ser semestrales a trimestrales y se otorgarían en los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre de cada año.

La fórmula de cálculo propuesta implica sumar el 70% de la inflación acumulada en el trimestre tomado como referencia para cada caso y el 30% de la variación que hayan tenido los salarios según el Índice de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), publicado por el Ministerio de Trabajo.

El primer aumento

Cone este nuevo esquema, el primer aumento sería en marzo de 2018: en lugar de otorgarse el incremento semestral de julio-diciembre, que ronda un 12%, se otorgará el aumento de la nueva fórmula de julio a septiembre de 2016, que arroja un 5,7%.

Con la fórmula hoy vigente, a un haber medio de $ 10.000 le correspondería un aumento aproximadamente de $ 1.200 en marzo de 2018. En cambio, con el proyecto oficial, el aumento sería de 570. La quita de $ 630 sobre $ 1.200 es del 52,5%.

Próximos aumentos

Para la suba de junio se proyecta considerar lo ocurrido en el trimestre actual. A su vez, cada uno de los dos primeros trimestres de 2018 serían la referencia para los ajustes de septiembre y de diciembre.

Esto lleva a que en el inicio del cambio de fórmula, hay una merma en los haberes y un retraso de hasta 6 meses en el ajuste de los beneficios. Para 2018 se calcula un “ahorro” para el Estado de casi $ 100.000 millones.

Una crítica al proyecto es que, en la transición, se deja pasar un semestre antes del primer aumento en el inicio de un sistema que prevé ajustes trimestrales. Y siempre las subas llegarían recién en el sexto mes posterior al cierre del período de referencia.

Garantía del 82%

Los haberes de quienes hayan accedido a la jubilación habiendo hecho 30 años de aportes no podrán ser inferiores al 82% del salario mínimo, vital y móvil.

Si el proyecto es aprobado por el Congreso antes de fin de año, en enero ya debería comenzar a pagarse ese plus, porque el haber mínimo está en $ 7246 y en ese mes el sueldo básico pasará a ser de $ 9500. Así, en los casos que corresponda debería pagarse lo necesario para llegar a $ 7790, cifra que equivale al 82% de los $ 9500.

Así, cada vez que aumente el salario mínimo, si la jubilación mínima es inferior al 82%, ANSeS ajustará los haberes de los alcanzados por esta garantía. Quedan excluidos los que se jubilaron por moratoria y a quienes no les correspondió el beneficio de la PBU ( Prestación Básica Universal).

Edad jubilatoria

El proyecto que tiene media sanción del Senado contempla extender en forma optativa la edad jubilatoria hasta los 70 años para los trabajadores del sector privado (los estatales quedan excluidos),.

“A partir de que el trabajador cumpla 70 años de edad y reúna los requisitos necesarios para acceder a la Prestación Básica Universal, el empleador podrá intimarlo a que inicie los trámites pertinentes”, indica el texto, que agrega que eso “no afecta el derecho del trabajador de solicitar el beneficio previsional con anterioridad al cumplimiento de los 70 años”.

Las mujeres hoy tienen la opción de jubilarse a partir de los 60, con 30 años de aportes, y pasa a ser obligatorio a los 65. Si se aprueba el proyecto, podrán jubilarse entre los 60 y 70. Y los varones la opción rige entre los 65 y los 70 años. Actualmente, la intimación del empleador sólo puede concretarse si el trabajador reúne dos requisitos: tener como mínimo 65 años y al menos 30 años de aportes.

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