A ocho días de las elecciones presidenciales, el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, dio por asegurado un triunfo en primera vuelta y afirmó: «Me preocupa que el 28 de octubre Mauricio Macri se enoje y vuelva a hacer un disparate como lo que hizo después de las PASO».

«Que se mire al espejo y que se enoje con él mismo», agregó esta mañana en una entrevista a Radio 10, en la que además admitió: «Nos esperan tiempos difíciles».

En la semana después de las PASO hubo una fuerte devaluación e impacto en los mercados por los resultados, que dieron a Alberto Fernández una ventaja de 15 puntos sobre Macri. Ambos espacios se responsabilizaron mutuamente por ese temblor.

Alberto Fernández insiste desde entonces con su reproche al presidente por el uso de las reservas y por la deuda. «Solo le pedí que cuide las reservas y pierde más 100 millones por día», dijo antes del debate de la semana pasada. El Gobierno, por su parte, asegura que tiene los dólares para llegar al final del mandato y que no habrá un endurecimiento del control cambiario.

«Nos dejan tierra arrasada, sé lo que me espera. Pero va a ser más fácil que ahora porque van a cambiar las prioridades. No me voy a quejar de la herencia», dijo.

Críticas a la Justicia

Por otro lado, Fernández dijo que el mandatario «inauguró un sistema de encarcelamiento a opositores como nunca se vio en la Argentina. Tenemos que acostumbrarnos a que la Justicia actúe con libertad. Hacer justicia es muy serio».

Un día antes del segundo debate, Fernández apuntó contra los últimos discursos de Macri: «Yo la otra vez lo escuchaba decir que defiende las libertades. ¿Qué libertades? Si inauguró un sistema de encarcelamiento de opositores como nunca se vio en la Argentina».

«La condena mediática es muy grave y espero que tomemos conciencia de lo dañino que es. La Justicia tiene que actuar. Y actuar sin pedir permiso. Hoy los jueces están esperando el llamado de… para ver cómo actuar», dijo.

Y siguió con las criticas al Gobierno: «Macri ha vulnerado leyes permanentemente. Removió toda una cámara federal y estableció un sistema para cambiar jueces sin la intervención del Senado».

«Yo tengo jueces que fueron alumnos, compañeros de cátedra y amigos. Jamás me junto con ellos para hablar de una causa. Y eso que no soy el presidente. No lo hago porque eso no corresponde», cerró.

La marcha del millón

El exjefe de gabinete consideró que «la Argentina tiene un tercio de la población muy enojada con el peronismo que cada tanto constituye una mayoría y nos pone un Macri como presidente, que nos hace creer que el problema es nuestro».

Por último, en referencia a la marcha de apoyo al candidato a la reelección por Juntos por el Cambio, que tendrá lugar esta tarde en el Obelisco, señaló: «Me parece bien que Macri marche con los suyos. El problema es que aquella gente que va a la plaza después llega a su casa tiene la heladera vacía».

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