El negocio global de la música está en una etapa de recuperación, tras haber llegado en 2014 a su punto más bajo en 20 años. Pero lo que está salvando a la música es un fenómeno nuevo, que entró en escena hace menos de una década: el servicio de streaming, que ya representa casi el 50% de los u$s19.100 millones que facturó esta industria el año pasado.

El servicio que permite escuchar música online y que tiene a Spotifycomo principal jugador movió en 2018 un total de u$s8.900 millones, según el último reporte de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (FIIF).

La facturación por streaming creció un 32,9% en un año, muy por encima del 9,7% que creció la facturación global del sector.

Es por eso que la guerra del negocio musical ahora se libra en ese campo de batalla. Ayer, la sola mención del posible lanzamiento de un servicio de música gratuito de Amazon se tradujo en una caída de 4% en las acciones de Spotify en Wall Street.

Según un artículo publicado el viernes por la revista Billboard, Amazon tendría todo listo para salir dentro de una semana con un servicio de música gratuito a través de sus parlantes inteligentes Echo, que funcionan conectados a la internet. Este servicio permitiría acceder a una amplia oferta de música online sin que el usuario pague ni un centavo. Se financiará con publicidad dice la nota.

Amazon, conocida por ser un gigante del comercio electrónico que también incursiona en sectores como el financiero, ya ofrece un servicio pago (Prime Music y Prime Video) al que pueden acceder quienes tienen la suscripción Prime de Amazon, por la cual pagan u$s119 por año. Además, ofrece Amazon Music Unlimited por 9,99 dólares al mes, al que pueden acceder también quienes no estén suscriptos a Prime.

Spotify sigue dominando igual en la franja de suscriptores pagos, pero los analistas advierten que si Amazon ofrece un servicio gratuito, podría absorber parte de esa clientela, siempre que la publicidad no sea invasiva y que la selección musical sea de calidad y abarcativa.

Según el reporte de la FIIF, en 2018 había 255 millones de usuarios de streaming pago en todo el mundo. Esta cifra viene creciendo, y con esto la facturación, que pasó de u$s400 millones en 2010 a los u$s8.900 millones del año pasado.

En este marco, el contraste se advierte en las ventas en soporte físico, que cayeron 10,1% en el último año aunque todavía representan una facturación considerable: u$s4.700 millones.

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