El director ejecutivo de la compañía en Argentina, Rami Baitieh, aseguróque «el objetivo (era) redireccionar la empresa y mantener la red» en el país de 41 millones de habitantes.

El procedimiento preventivo de crisis, aseguró, es «un plan previsto para las compañías en dificultades».

«En los últimos años, Carrefour Argentina ha enfrentado importantes dificultades financieras. Hemos presentado el procedimiento para dialogar con el ministro de Trabajo y la parte social. Estoy seguro de que encontraremos una solución», dijo Baitieh.

El modelo de procedimiento preventivo de crisis está previsto en la Ley de Contrato de Trabajo como requisito para comunicar despidos o suspensiones de personal.

Carrefour es uno de los mayores empleadores privados del país, con unos 20.000 trabajadores. En enero las ventas de supermercados cayeron 3,7% respecto a igual mes de 2017, según el instituto estatal Indec.

La firma tiene unas 500 sucursales en todo el país. En 2014 se había ampliado al comprar decenas de los locales de la cadena Eki.

El comercio minorista está afectado en Argentina por la caída de ingresos y salarios respecto de una inflación que fue del 24,8% en 2017.

El Banco Central espera para 2018 una inflación en torno al 20%, el gobierno una de 15% y las consultoras privadas en más del 20% anual.

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