«Ambas partes han logrado importantes avances en áreas como agricultura, protección de derechos de la propiedad intelectual, tipos de cambio, servicios financieros, ampliación de la cooperación comercial, transferencia de tecnología y resolución de la disputa», sostuvo un comunicado del gobierno chino publicado por la agencia estatal Xinhua.

La declaración señala que la negociación desarrollada entre el jueves y el viernes en Washington, las partes «llevaron a cabo conversaciones sinceras, eficientes y constructivas sobre asuntos económicos y comerciales que afectan a ambos».

«Las dos partes también debatieron sobre el proceder para futuras negociaciones y acordaron esforzarse de manera conjunta de cara a conseguir un acuerdo finalmente», añadió.

Ayer, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que había llegado a un principio de acuerdo con China para poner una tregua en la guerra comercial en la que se involucraron ambas superpotencias, con la consecuente amenaza de recesión para la economía global.

«Hemos alcanzado un acuerdo significativo de primera fase pero todavía no está redactado», dijo luego de una reunión con el viceprimer ministro chino, Liu He.

Trump añadió que el acuerdo puede quedar formalmente sellado en noviembre próximo en Chile, durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).

Poco después de conocido este anuncio, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, informó que la potencia norteamericana decidió suspender la aplicación de un plan para subir desde el 25 hasta el 30 por ciento los aranceles a las importaciones chinas, por valor de 250.000 millones de dólares.

Esa suba iba a aplicarse a partir del martes próximo pero quedará sin efecto a partir del acuerdo anunciado ahora.

Los términos del principio de acuerdo no fueron difundidos por ninguna de las partes involucradas, aunque los primeros informes señalan que se trata de un intento para crear un clima de comodidad en el que se pueda desenvolver la negociación, con la esperanza de completar las negociaciones antes de fin de año.

A cambio de la suspensión de la suba de aranceles, China puede estudiar la posibilidad de aumentar su nivel de compras de productos agrícolas a Estados Unidos, mientras se suceden las negociaciones vinculadas a los asuntos de la propiedad intelectual y los efectos de la devaluación del yuan.

Comentarios