Que otra vez haya empezado ganando y nuevamente se haya quedado con las manos vacías no es más que una muestra de que este Atlético está tan verde como fruto en pleno proceso de maduración. No pasa nada, pero a la vez pasa de todo, porque ayer perdió con San Martín una serie que, por más que lleve título de amistosa, algo incómodo lo dejará, al menos hasta el próximo compromiso de su calendario, este viernes con Huracán, en Salta, por los 16avos de final de la Copa Argentina.

Si la referencia fuera el partido de ida en el Monumental, el “Decano” es un equipo que sufre cortocircuitos, su luz de apaga y al quedar en tinieblas se orienta más por sensaciones equívocas que por visión panorámica. Pasa de dominador a dominado, y de dominado a desaparecido en acción. En la primera etapa, Atlético mantuvo a raya a San Martín, siempre amparado en el gran rendimiento de Rodrigo Aliendro, el único que jugó para el equipo. Aliendro dominó él solito el mediocampo y también el marcador. Gracias a él y a una floja respuesta de Jorge Carranza en un buen tiro libre de David Barbona, Atlético se fue al descanso con el 1-0.

En líneas generales, el “Decano” había sido más prolijo dentro de una desprolijidad que deberá reconfigurar antes del debut en la Libertadores y en la Superliga: arranca preciso mordiendo arriba y después no puede sostenerlo.

Para el tirón de orejas hay varios apartados.

1) Dio la impresión de que siendo el dueño del marcador, algunos de sus jugadores se dedicaron más a buscar el toque de gracia personal que colectivo.

2) Rato antes del 1-1 de Franco CostaRicardo Zielinski mandó a Juan Mercier a la cancha. Aliendro pasó a la banda y el ex San Lorenzo quedó como socio de Nery Leyes. Ambos chocaron, Aliendro jugando de carrilero y Mercier como sostén de una zona que “Rodri” maneja a voluntad.

3) La expulsión agrava aún más el flojo desempeño de Mathias Abero. Lento en el retroceso, lento en ataque y lento para marcar. Andrés Lamas debió cuidarle constantemente la espalda. Otro que también anduvo a los tumbos fue el debutante Mauro Matos, a la vista pesado, sin timing.

4) Abusó Atlético al intentar sorprender con Barbona, primero por derecha y después por izquierda, anulando así como opción de pase al otro extremo, Tomás Cuello. No le salió una a Barbona. Cuello tocó o cuatro pelotas, todas sin final feliz.

5) se dispersa de la nada. Después de una pequeña gresca durante el primer tiempo, Atlético estuvo casi 10 minutos desorientado. Se mancó en quejas para con el juez Jorge Baliño. Necesita mejorar en el aspecto mental.

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