Como sabemos, la piel del bebé es muy sensible. La dermatóloga infantil Montserrat Colombarolli explica que, hasta los 12 meses de vida, la piel desarrolla un proceso progresivo de adaptación al ambiente extrauterino hasta lograr la maduración completa.

Es por eso, que factores como el frío, el viento y el sol, pueden ocasionarle, entre otras reacciones, resecamiento y enrojecimiento. Y éstas también pueden ser producidas porque las glándulas que se ocupan de la sudoración y de regular la temperatura corporal, están inmaduras.

Por eso, cuando hay un exceso de calor en el ambiente, estas glándulas pueden obstruirse, evitando la salida del sudor, y haciendo que quede retenido en la superficie de la piel.

¿Qué hacer para evitar esto? Simple: sólo se debe mantener una temperatura ambiental agradable, sin exceso de calefacción.

Piel limpia y humectada

En cuanto a mantener su piel más sana y protegerla del frío, la especialista recomienda utilizar al momento del baño, jabón cremoso con pH ácido (evitar el jabón blanco y de glicerina porque tienen un pH más alcalino que reseca la piel y jabones antisépticos porque si se usan por tiempo prolongado pueden alterar la flora normal de la piel predisponiendo la irritación de la misma) y diariamente humectársela con crema o emulsión con vitaminas A y E.

“Esto en los bebés que tienen la piel más sensible que lo normal, debe repetirse varias veces en el trascurso del día, sobre todo en las zonas más afectadas por el frío, como pueden ser las mejillas y en algunos casos brazos y piernas “. En cuanto al uso de perfumes y colonias, la médica directamente las desaconseja, para evitar mayor resecamiento o posible irritación.

Aire fresco

Como indica la dermatóloga infantil, el invierno no es sinónimo de dejar a nuestro hijo en casa todo el día por miedo a que se enferme o se irrite su piel. Por eso nos invita a que salgamos a pasear al aire libre: “Es bueno que el bebé también pasee y tenga un contacto prudente con el sol ya que a través de la piel se absorbe la vitamina D, indispensable para el desarrollo óseo.”

Suavecita, suavecita

“No solo debemos elegir bien la ropita de nuestro bebé, sino además tener en cuenta la nuestra, ya que al agarrarlo a upa, su piel entra en contacto directo con ella. Colocar alguna manta de algodón, también evita que se irriten zonas de su piel, como pueden ser sus mejillas”, recomienda la asesora.

Comentarios