Monitoreo de llamadas, mensajes y seguimiento por GPS en tiempo real. Esas son algunas de las opciones que ofrecen las numerosas aplicaciones que existen para espiar celulares.

Entre otras, se destacan FlexiSPY, mSpy, Highster Mobile y SpyPhone, que permiten hacer este seguimiento virtual. Habitualmente se promocionan como programas que pueden ser muy útiles para controlar a niños y adolescentes, con el fin de cuidarlos de posibles peligros.

Esos programas, y otros similares, también son usados por diferentes entidades gubernamentales o la policía para hacer investigaciones, atrapar sospechosos, etcétera.

Y en ocasiones también son empleados para controlar a la pareja. Se instala el software en el celular del usuario que se quiere espiar y se logra tener acceso completo de cada movimiento que hace la persona, sin que esta se entere.

Así, se pueden interceptar todos los mensajes de las distintas aplicaciones como WhatsApp, Messenger o Instagram; revisar el historial de búsqueda en la web, mirar la agenda y la lista de contactos e incluso activar la cámara para ver lo que hace la otra persona en vivo y en directo.

Además de que se vulnera la privacidad del usuario, el gran problema es que el uso de estos programas está vinculado a casos de violencia de género, según publicó Forbes.

En el artículo se cita el caso de una mujer -cuya identidad no se revela-en Estados Unidos quien, harta de los frecuentes maltratos de su pareja, se escapó de su casa y pidió ayuda en un refugio para víctimas de violencia de género. Al poco tiempo, comenzó a recibir mensajes de su ex pareja, quien le decía que sabía dónde estaba.

Sin dudas, el uso de estas aplicaciones, vinculadas a la violencia de género, causa polémicas y muchas dudas.

Comentarios