Gran noche de Copa Libertadores en el Monumental José Fierro. Atlético, que había perdio en la altura de La Paz 2-0, logró empatar la serie ante The Strongest en Tucumán, y luego se impuso 6-5 en los penales para avanzar a la Fase 3 donde enfrentará a Deportivo Independiente de Medellín.

Los goles decanos llegaron desde las cabezas de Marcelo Ortiz y Leonardo Heredia que le permitieron al Deca llegar a la definición desde los doce pasos. En la definición, Toledo erró el primer disparo y el héroe fue Cristian Lucchetti, quien contuvo dos disparos rivales.

Envalentonado por el aliento de su gente y con la obligación de salir a remontar el resultado global, el Decano encerró desde el inicio al elenco boliviano en su campo. Apenas comenzó el encuentro tuvo una en el área boliviana pero Toledo hizo las veces de defensor y detuvo el disparo de Acosta que se dirigía al arco.

A los 21 minutos, una pelota parada les alcanzó a los de Ricardo Zielinski para achicar la diferencia. Tras un tiro de esquina que ejecutó el «Bebe», Ortiz se arrojó en palomita en el primer palo para marcar el primer gol de la noche y alimentar las ilusiones de los hinchas decanos.

Tres minutos más tarde, Atlético presionó en la salida y recuperó rápido la pelota que quedó en los pies de Leandro Díaz, que sacó un zapatazo con destino de ángulo pero Daniel Vaca se lució para ahogarle el grito de gol.

El único sobresalto que sufrió el local fue a los 44 minutos, cuando Lucchetti le tapó de gran forma un mano a mano a Marvin Bejarano.

Zielinski puso por las bandas dos jugadores con más vocación ofensiva que defensiva, y a los 12 minutos del segundo período se combinaron para poner al Decano arriba por dos e igualar la serie. Lucas Melano envió el centro desde la derecha para que Heredia cabeceara al gol en el segundo palo.

Atlético seguía atacando, buscando ese gol que le permita evitar los penales. A los 17, Vaca una vez más debió lucirse ante un disparo de Díaz. Sin embargo, The Strongest logró aguantar y llegó la definición desde los doce pasos.

Cuando la serie de penales parecía irremontable, (Toledo, de mal partido, erró el primer disparo) Lucchetti se hizo enorme para mantener a su equipo con vida, y luego tapó el último remate de Saúl Torres. El equipo entero se abrazo y cantó al ritmo de la hinchada, Gigante como siempre, festejando la victoria que tanto esfuerzo les costó.