Arabia Saudí y Estados Unidos entraron en una vía de confrontación abierta, con amenazas incluidas, por el caso del periodista crítico saudí Jamal Khashoggi, desaparecido y presuntamente asesinado a comienzos de mes en el consulado de su país en Estambul. Después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara a Arabia Saudí con un “duro castigo” de confirmarse que Riad ordenó el asesinato del periodista crítico con la casa real, el país del Golfo aseguró que responderá “con una acción aún mayor” a cualquier acto lanzado contra el país, según citó a fuentes oficiales la agencia de noticias oficial Spa.

La monarquía petrolera rechazó cualquier intento de dañarla ya sea mediante amenazas, sanciones, presión política o reiteración de acusaciones que insiste en tildar de falsas, añade el comunicado. También Alemania, Francia y Reino Unido exigieron ayer a Arabia Saudí que se esclarezca el caso del periodista. “Tomamos muy en serio este incidente”, señala un comunicado conjunto.

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