El jefe de Terapia Intensiva de Adultos del Hospital, Ricardo Gallo, relató: “El diagnóstico del paciente se confirmó a través del equipo de INCUCAI. Inmediatamente informamos a la familia, que generosamente aceptó esta propuesta de donante cadavérico e iniciamos el procedimiento de procuración. Iniciamos dentro del efector la puesta en marcha de todo el procedimiento tendiente a la ablación de órganos que se hizo esa misma noche en el quirófano de nuestra maternidad”.

El proceso duró alrededor de dos horas y media y en el mismo intervinieron diferentes servicios del establecimiento. “Quiero destacar el trabajo de la médica de guardia y el personal de enfermería, que trabajaron para que el paciente llegue en condiciones óptimas. En quirófano había aproximadamente entre 12 y 14 personas trabajando”, dijo.

Explicó que se trata de una intervención compleja porque requiere una logística especial desde el diagnóstico de muerte encefálica, la preparación del equipo quirúrgico, la ablación de órganos, el trasplante hacia los diferentes destinos y la cirugía de recepción. “En este caso, se pudieron extraer córneas y riñón”, comentó el profesional.

El jefe de Enfermería de la Terapia Intensiva de Adultos, Daniel Alvarado, rescató el excelente trabajo realizado por parte de todo el grupo, teniendo en cuenta que este servicio de terapia funciona hace apenas cuatro meses en la institución. “Cabe destacar el trabajo conjunto que hubo entre los diferentes servicios y la importancia del trabajo de enfermería de la terapia. Fue un apoyo incondicional para este procedimiento”, puntualizó.

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