Este hallazgo suma más pruebas a la suposición de que un agujero negro supermasivo se esconde en el centro de la Vía Láctea.

El primer material fue observado orbitando cerca del punto de no retorno o de sucesos, límite en el cual los objetos quedan atraídos por el agujero negro y caen dentro de este.

Los avistamientos más detallados de GRAVITY de ESO instalado en el interferómetro telescopio VLT, en Chile, muestran material orbitando muy cerca de un agujero negro.

Los científicos de un consorcio de instituciones europeas divisaron destellos de radiación infrarrojaprovenientes del disco de acreción alrededor de Sagitario A*, el objeto masivo en el corazón de la Vía Láctea.

Las luces observadas confirman que el objeto en el centro de nuestra galaxia es un agujero negro supermasivo, destacó el observatorio europeo en su página de Internet.

De acuerdo con la publicación, los destellos se originan del material que orbita cerca del horizonte de sucesos del agujero negro.

Los científicos detallan que el punto más cercano a un agujero negro que puede orbitar ese material sin ser atraído hacia dentro por la masa se conoce como órbita estable más cercana, lugar de origen de los destellos observados.

“Es alucinante ver efectivamente material orbitando un agujero negro masivo a un 30 por ciento de la velocidad de la luz”, dijo el científico del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, Oliver Pfuhl.

Destacó que “la gran sensibilidad de GRAVITY nos ha permitido observar los procesos de acreción en tiempo real con un nivel de detalle sin precedentes”.

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