Eduardo Freiler, un juez de amplios lazos con el kirchnerismo, fue destituido hoy por el jurado de enjuiciamiento. El tribunal consideró por mayoría que el magistrado incurrió en mal desempeño por su abultado crecimiento patrimonial, motivo por el cual fue desplazado de su cargo.

“Freiler no honra el cargo de juez. Freiler no es un juez probo”, dijo el jurado de enjuiciamiento, que leyó la resolución final ante la ausencia del magistrado.

La votación fue contundente: seis votos a favor de su destitución, un voto en contra. La diputada Diana Conti fue el único voto que acompañó al camarista; el resto del jury se pronunció a favor de la acusación realizada por los consejeros oficialistas Pablo Tonelli y Miguel Piedecasas, que señalaron un incremento patrimonial injustificado de Freiler superior a los $20 millones.

Freiler es el primer juez que el oficialismo logró destituir en estos dos años del gobierno de Mauricio Macri, aunque con las investigaciones en el Consejo de la Magistratura forzaron la renuncia de los jueces federales Norberto Oyarbide, Carlos Rozanski y José Charlin.

Fue protagonista en los últimos años de fallos que generaron polémica, como el rechazo de la denuncia de Alberto Nisman o el desplazamiento del juez Claudio Bonadio del caso Hotesur, una investigación que todavía complica a la familia Kirchner.

El talón de Aquiles del magistrado fue la compra de una mansión blanca frente la quinta presidencial de Olivos que le resultó imposible justificar con su ingreso como camarista federal.

Freiler pagó apenas $2.8 millones por la propiedad, pero el magistrado sólo tuvo que desembolsar $1.6 millones. ¿El resto del dinero? Tomó un crédito hipotecario de $1.2 millones con la financiera Inversora Callao para culminar la operación, dinero que hasta la actualidad -tres años después- nunca devolvió.

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