“Lo que queremos dejar muy en claro es que no estamos en contra de la Educación Sexual en los colegios. Pero estamos en contra de la educación sexual con ideología de género, que busca la sexualización temprana de nuestros hijos”, afirmó el periodista y militante antiaborto Mariano Obarrio, a su paso por Tucumán. El periodista, que en los últimos meses se había convertido en una suerte de vocero en el marco del debate público sobre la legalización del aborto, vino a Tucumán paso previo por otras provincias del NOA, invitado por el Observatorio de la Vida y por el legislador radical Raúl Albarracín, para compartir perspectivas sobre “educación sexual con ideología de género”.

“Vine a intercambiar información sobre muchas capacitaciones que se están dando con ideología de género. Porque la ley actual no la incorpora formalmente, pero sí lo hace la de salud reproductiva”, le dijo el periodista a LA GACETA.

– Pero en Tucumán no está vigente la ley de Salud reproductiva.

– No, pero el Ministerio de Educación de la Nación baja capacitación con prácticas que nosotros consideramos aberrantes, como hacer que intercambien roles, o autosatisfacerse sexualmente. Quiero aclarar que estamos a favor de la educación sexual. Pero queremos que sea a favor de la familia, de la vida, que cuide a nuestros hijos de los riesgos del sexo a temprana edad: esos riesgos son el embarazo no deseado, las enfermedades de transmisión sexual. Si logramos reducir los embarazos no deseados, vamos a reducir los abortos. La ley (de Educación Sexual Integral) que se está discutiendo en el Congreso dispone una vulneración a las autonomías provinciales, así como el derecho de los padres de decidir sobre la educación de sus hijos, y del derecho de las instituciones educativas al ideario propio en materia de educación sexual.

Estamos ante la disyuntiva de decir: bueno, dejamos que esto crezca, o planteamos el alerta de que no se puede jugar con la inocencia de nuestros niños. Como padre, a mí no me gusta que a mis hijos les hagan jugar roles. Se supo que en Jujuy armaron un caño de látex para que enseñaran sexo oral. Y eso fue un video. Después, la que organizaba esta capacitación me llamó y me dijo que era solo para profesores. Y hubo otras situaciones en Azul, en Olavarría. En un jardín de infantes de Mendoza, les enseñaban a los niños a maquillarse. No estamos de acuerdo con que la escuela sea para eso.

– Ustedes cuestionan una perspectiva – la de género- que es impulsada por todos los organismos multilaterales.

– Así es. Organismos multilaterales como la ONU, el G20 o Unicef están detrás de una ideología de género; no conozco los motivos, pero es una realidad. Ponen la ideología de género como igualdad de género al tope de la agenda. Y nadie en el siglo XXI puede estar en contra de la igualdad entre el hombre y la mujer, y en el respeto a otras elecciones sexuales. Pero cuando se empezó con la posición de que existen 67 géneros, y que los chicos tienen que experimentar en otros géneros, para elegir, ahí es que nos plantamos.

– Hace unos días usted fue parte de un piquete frente a un hospital porteño para frenar un aborto que se iba a realizar en el marco del protocolo de Interrupción Legal del Embarazo (ILE).

– No fue un piquete. Lo que hicimos fue pedir que se respetara la legalidad del protocolo ILE devenido del fallo F.A.L, al que no desconocemos. Lo que pasó fue que nos había llegado información de que no se estaba cumpliendo con las causales del protocolo. Y yo hice un video planteando esta situación, y respetamos la confidencialidad del caso. Después de todo esto, el hospital anunció que se practicó el aborto, aunque no informaron sobre las causales. Pero no hubo ningún piquete; hubo señoras que estuvieron rezando en la calle. Pero es parte de la libertad de expresión. Al protocolo lo respeto como una ley de la Legislatura porteña, que deviene del fallo FAL de la Corte Suprema. Después, hay muchos juristas que dicen que es inconstitucional. Pero yo digo: si hay un fallo y una ley, esa ley está vigente. Ahora, queremos que en esa ley se cumplan las causales del protocolo ILE. Porque entre los médicos pro vida hay información de que se producen abortos con causales fraguadas.

– ¿Está en contra de la interrupción del embarazo aún en caso de violación a discapacitada o riesgo de vida de la madre?

– Creo que a la vida hay que defenderla en todas las situaciones; y en caso de riesgo de vida de la madre o de violación a discapacitada la ley ya ampara a estas mujeres. Creo que lo que hay que hacer jugar ahí es la libertad individual de cada mujer. Hay muchas mujeres que a riesgo de su propia vida eligen tener a su niño. Ahora, el Código Penal lo contempla, y es ley de la Nación. Para nosotros, la única ideología que vale es el respeto a la ley y a la Constitución.

– ¿Qué posición adoptaría ante una eventual legalización del aborto?

– Lo que se viene es la discusión del Código Penal que viene con la reforma del artículo 86, que consagra el aborto no punible para cualquier mujer violada. Y se agrega la causal de salud mental. Y eso nos preocupa porque es un paraguas por el cual se puede colar un aborto para una mujer que, por ejemplo, aduce que está angustiada porque va a tener un quinto hijo.

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