El campo y el Gobierno reinvidicaron los objetivos comunes relacionados a la producción y el crecimiento, y el diálogo intersectorial, pero el reclamo contra los impuestos distorsivos empañó la fiesta tradicional de la Sociedad Rural Argentina. Daniel Pelegrina, presidente de la institución organizadora de la muestra, planteó el reproche en distintos pasajes del mensaje que brindó ayer, en presencia de Gabriela Michetti, vicepresidenta de la Nación. Justamente la participación de la funcionaria aportó un matiz distinto al acto en el predio de Palermo: por primera vez en 132 ediciones, una mujer pronunció el discurso oficial.

La apertura de la exposición tuvo dos condimentos adicionales: el acompañamiento de los ministros de Agricultura del G-20 y la conmemoración del décimo aniversario de la oposición al incremento de las retenciones a las agroexportaciones dispuesto por la Resolución 125, acto que quebró la relación del campo con el kirchnerismo. Pelegrina dijo este sábado gris y encapotado que la gesta los había ayudado a unirse para poner límites a los gobernantes. En el palco lo escuchaba Luis Miguel Etchevehere, su antecesor en la conducción de la Sociedad Rural y ministro de la gestión del presidente Mauricio Macri. Pelegrina, que omitió toda alusión a Etchevehere, agradeció a los dirigentes de la Mesa de Enlace que lideraron la protesta contra la Resolución 125: Mario LlambíasHugo BiolcatiLuciano MiguensEduardo BuzziAlfredo De Angeli y Carlos Garetto.

Las rencillas del pasado no se comparan con las diferencias del presente, pero el sostenimiento del sector público sigue siendo el tema más delicado del vínculo entre los productores agropecuarios y el Estado. Pelegrina valoró que la administración macrista haya respetado la decisión de reducir paulatinamente el peso de las “injustas” retenciones. “Está honrando ese compromiso con hechos, dándonos la señal más clara y necesaria de todas: que si sembramos con unas reglas de juego, vamos a cosechar con las mismas reglas”, dijo. Pero en momentos en los que asedia la necesidad de atacar el déficit fiscal, el presidente de la Rural advirtió que el campo no será “la variable de ajuste”. Y cuestionó el tamaño insoportable del Estado que se traduce en una presión tributaria asfixiante. “La Nación, las provincias y los municipios deben hacer cada uno su ajuste sobre los gastos improductivos”, manifestó el dirigente.

Michetti no confrontó: por el contrario, dirigió a sus interlocutores y anfitriones palabras de aliento y de esperanza hacia el futuro. La vicepresidenta, que reemplaza a Macri porque este participa en una gira en Sudáfrica, ni siquiera mencionó a las polémicas retenciones. Sí, en cambio, dijo que el campo demostraba en forma cotidiana que la transformación del país era posible. Puso como ejemplo la siembra histórica que siguió a la sequía más cruenta de los últimos 50 años y que anticipa una cosecha record para la campaña en desarrollo. También citó la apertura reciente del mercado japonés para la carne y bregó por la reubicación del país entre los tres mayores exportadores mundiales de ese producto. “El Presidente me pidió especialmente que les dijera algo importante: sigan cultivando la confianza. Nunca pierdan esa energía que los impulsa de sol a sol porque estamos en el camino correcto. Y cuando el campo crece, crece la Argentina. Mauricio tiene razón: acá está nuestro motor”, reflexionó Michetti.

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