La residencia de Psicología Clínica con orientación en Adicciones se creó en 2012 como un trabajo articulado entre el Siprosa y el hospital Nicolás Avellaneda, debido al gran aumento de demanda de estos pacientes, sobre todo en edad adolescente.

“Es una residencia joven que está dividida en dos partes. En primer y segundo año se hace la residencia de psicología clínica con sede en los hospitales Del Carmen y Obarrio; mientras que el tercer y cuarto año se hace en el Servicio de Adicciones del Avellaneda”, comentó la jefa de residentes del Servicio de Psicología Clínica con orientación en Adicciones, Luciana Scandar. Y agregó “después existe la posibilidad de realizar una post-básica cuando termina la residencia destinada a psicólogos y psiquiatras”,

El objetivo de la residencia es que todas las actividades asistenciales que realizan los estudiantes tengan un carácter formativo y sean supervisadas. Es así que los residentes toman clases, tienen módulos teóricos y prácticos, y cuentan con supervisores con vasta experiencia en el ámbito educativo. El eje central es la formación permanente y el aprendizaje colectivo. Incluso, durante el año pasado el servicio organizó dos jornadas con formato de ateneo y presentación de casos clínicos.

Cabe destacar que, además de la enseñanza que reciben en los hospitales y las prácticas realizadas en distintos CAPS de la provincia, los residentes tienen la posibilidad de una rotación a elección y en lugares como Río de Janeiro, España e Italia.

Comentarios