Jorge Capitanich encestó un triple en Chaco: logró un amplio triunfo en la elección a gobernador ante el diputado radical Carim Peche que le devuelve un traje que ya calzó entre 2007 y 2015; extendió hasta 2023 el dominio que el PJ ostenta desde hace 12 años, y le obsequió a Alberto Fernández-Cristina de Kirchner una victoria en el último test antes de la presidencial del 27-O tras los disruptivos reveses de las generales de Mendoza y las PASO de Salta.

“Es la primera vez que una mujer será vicegobernadora de la provincia, y que un gobernador es elegido en tres oportunidades por el voto popular”, remarcó Capitanich. Y destacó que también es novedad que “haya una continuidad político institucional de más de tres mandatos de un mismo espacio político”.

“Hemos advertido sobre la necesidad de construir un amplio consenso y de lograr la unión de argentinos en la diversidad”, dijo. Y arengó: “Seguramente el 27 de octubre Alberto y Cristina serán quienes tendrán la responsabilidad de conducir los destinos de la Argentina”.

En 2007 Capitanich había ganado por escaso margen (46,8%) ante el radical Ángel Rozas, mientras que en 2011 aplastó al ucerreísta Roy Nikisch con el 66,5%. En 2015, Peppo se había impuesto por 55,45%, mientras que en las parlamentarias de 2017 Chaco Merece Más cayó ante Cambiemos.

Ahora, y envuelto en el manto del respaldo en las urnas, se espera que hoy lunes estrene su condición de gobernador electo junto a Alberto Férnandez en Rosario, en el cierre del Foro de Ciudad

es y junto al justicialista santafesino -y también electo- Omar Perotti. Un evento organizado por la exvice María Eugenia Bielsa y la titular de la Federación Argentina de Municipios y candidata a vice de Axel Kicillof, Verónica Magario.

<p>Jorge Capitanich fue uno de los primeros candidatos en votar, apenas abrieron los comicios.</p>

La apuesta del dos veces intendente de Sáenz Peña -la segunda ciudad de Chaco- fue arañar una segunda vuelta que lo depositara en el turno electoral del 10-N. “Hace 12 años no estamos tan cerca y vamos por el milagro”, se esperanzaban pasado el mediodía en cercanías de Peche, en una tórrida jornada que contó con una participación superior al 72%.

Pero los comicios representaron en paralelo -en el marco de una oferta extensa de una decena de candidatos por la suspensión de las PASO- la instalación de Juan Carlos Bacileff Ivanoff como el tercer actor en la discusión provincial, con su Frente Integrador.

Exvicegobernador de Capitanich -lo reemplazó entre noviembre de 2013 y febrero de 2015, durante la incursión del “Coqui” en el Gabinete nacional, cuando creció la ruptura entre ambos- y cultor de un discurso de mano dura ante el activismo piquetero (de fuerte presión en la provincia), Bacileff Ivanoff se alzaba con el 14,17% al arrastrar sufragios sobre todo del campo radical y, en menor medida, del peronismo. Anoche redondeaba una buena performance en Resistencia, golpeada por las protestas.

Por su parte, en la doble oferta a gobernador de extracción piquetera quedaban lejos y en virtual empate Emerenciano Sena y Raúl Castells. Y el Partido Obrero, que en 2015 quedó 3ro., redondeaba un 5to. puesto con Aurelio Díaz.

El uso del voto electrónico en 22% de las mesas imprimió celeridad a la primera parte del escrutinio aunque demoró la votación en muchas escuelas. En Campo Largo hubo tensión entre militantes de listas contrarias, que derivó en un enfrentamiento con la Policía.

Con el triunfo de Capitanich, el peronismo se quedaba con 8 bancas, contra 6 de Chaco Somos Todos y 2 del Frente Integrador.

La victoria de Capitanich-Rach Quiroga fue una nueva conquista provincial para el peronismo alineado con la dupla presidencial del Frente de Todos, tras la disrupción que representaron los traspié en las generales de Mendoza del 29-S (ganó el ucerreísta Rodolfo Suárez ante la camporista Anabel Fernández Sagasti) y en las PASO de Salta del 6-O (se impuso el transversal intendente Gustavo Sáenz ante el K Sergio Leavy).

El 10-D marcará la despedida de la gobernación de Peppo, quien argumentando necesidades institucionales mantuvo una relación fluida con la Casa Rosada y que aspiraba a pelear su reelección bajo el argumento de que la crisis nacional no le permitió desplegar la totalidad de sus proyectos, y que el propio Capitanich contó en su momento con la llave de un segundo mandato consecutivo.

Pero la pulseada la ganó Capitanich, un cacique PJ de sintonía alta con Cristina de Kirchner que sostuvo firme -y sin titubeos- su perfil crítico de la administración macrista. Tras meses de incertidumbre en candidaturas -incluyó una judicializada postergación de la votación- la encrucijada terminó de desmalezarse con las primarias del 11-A. Allí -dobles candidaturas mediante, lo que fue criticado por la oposición- tanto Capitanich como Peppo (destratado con una boleta corta por el veto de Cristina) se presentaron como candidatos a senador nacional en la interna del Frente de Todos. Y el claro triunfo del “Coqui” en esa puja y la posterior intervención de Alberto Fernández -bajo la bandera de la unidad del PJ- terminaron sellando el paso al costado de Peppo y un alineamiento -al menos en lo discursivo- con Capitanich, además de un potencial futuro como embajador en Paraguay si gana Fernández.

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