La Asamblea Nacional de Cuba aprobó este fin de semana por unanimidad una nueva Constitución que mantiene inamovible el sistema socialista y al Partido Comunista como organización única, aunque refleja la liberalización socioeconómica desde la caída de la Unión Soviética.

De acuerdo a la prensa estatal el nuevo texto, aprobado por el Gobierno, irá a referendo el 24 de febrero del año entrante, para el cual estarán convocados unos ocho millones de cubanos mayores de 16 años. El documento incluye 229 artículos.

La nueva Carta Magna, que reemplaza un texto de la época de la Guerra Fría, mantiene al Partido Comunista como la “fuerza política dirigente superior de la sociedad” y reafirma el control estatal de la economía, aunque incluye reformas recientes.

El documento, analizado por unos 600 diputados reconoce, por ejemplo, el papel del mercado y la propiedad privada que ha florecido en la última década y modifica un artículo que refiere al matrimonio entre personas sin especificar el sexo.

Además, pone límites de edad y tiempo para ocupar la presidencia del país, luego de que el fallecido líder Fidel Castro y su hermano menor Raúl encabezaron por casi seis décadas el Gobierno cubano. Lo nuevo que se introduce en esta nueva Constitución es el cargo de primer ministro.

“Este proceso es una genuina y excepcional demostración del ejercicio del poder por el pueblo y por consiguiente del marcado carácter participativo y democrático de nuestro sistema político”, dijo el presidente Miguel Díaz-Canel en un discurso que cerró la sesión final del año de la Asamblea Nacional.

El texto, revisado por una comisión liderada por el ex mandatario Raúl Castro, añade cambios propuestos por los cubanos durante un proceso de consulta pública de tres meses.

Uno de los artículos incluye la concentración de la propiedad que en el borrador inicial de julio causó preocupación, aunque en el actual establece que el Estado debería simplemente regularlo. La reinserción del “avance hacia la sociedad comunista” tras su eliminación original es otro de los cambios que despertó inquietud entre los ciudadanos.

Después del rechazo en discusiones populares, la Comisión redactora eliminó un artículo que reconocía el matrimonio entre dos personas sin mencionar sexo, y en su lugar propuso reconocer al matrimonio “como una institución social y jurídica”, trasladando el tema al Código de Familia, que se someterá a referendo en un máximo de dos años.

“No hay retroceso”, dijo la diputada Mariela Castro, hija de Raúl Castro, quien ha defendido los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales en el marco de la inclusión y aceptación en Cuba. “La lucha continúa”, aseguró.

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