El ex presidente boliviano Evo Morales salió este sábado de México con dirección a Cuba, y el diario español El País afirmó que tiene pensado instalarse en Argentina luego de que Alberto Fernández tome posesión del cargo, el próximo martes, lo que no fue descartado por fuentes cercanas al mandatario electo.

Morales llegó como asilado a México a mediados de noviembre, dos días después de haber renunciado al cargo en medio de presiones militares contra él, su familia y los principales miembros de su gobierno y de fuertes protestas y denuncias opositoras por fraude en las elecciones presidenciales de octubre.

México se hizo cargo de sacar del ex líder boliviano de la región de Bolivia donde se había escondido para evitar su detención, una odisea en la que estuvieron implicados varios gobiernos latinoamericanos y el propio Fernández, quien avaló la afirmación de Morales de que fue derrocado por un golpe de Estado.

Morales gobernó en Bolivia durante 14 años y mantuvo muy buenas relaciones -además de gran sintonía ideológica- con los gobiernos de los ex presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, que será la vicepresidenta de Alberto Fernández.

Fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana dijeron hoy que «Morales viajó por la mañana rumbo a Cuba», y que el ex presidente informó que «se trata de un viaje temporal».

Gabriela Montaño, ex ministra de Salud boliviana, confirmó luego que «el presidente Evo Morales está en Cuba para una consulta médica con el equipo médico cubano que antes en Bolivia lo atendió», informó la agencia de noticias EFE.

El País, citando fuentes no identificadas, afirmó que Morales evalúa instalarse en Argentina para estar más cerca de Bolivia y poder reunirse con dirigentes de su partido y discutir la candidatura con la que su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), se presentará en las próximas elecciones.

Los comicios fueron convocados por el gobierno de facto que asumió en Bolivia tras su renuncia, pero aún no tienen fecha.

El líder boliviano pretendía asistir a la toma de posesión de mando de Fernández, pero el equipo del presidente electo le recomendó que espere hasta que asuma el cargo porque no le pueden garantizar asilo y seguridad, ya que esa decisión todavía depende de Mauricio Macri, siempre según El País.

«¿La versión sobre la radicación de Evo Morales en Argentina es una fake news o tiene asidero?», consultó Télam a un integrante del entorno del próximo presidente. «Tiene asidero», fue la escueta respuesta, propia del trajín de estos días.

Las autoridades mexicanas le recomendaron que se desplace siempre desde México en vuelo comercial pero no está descartado que Morales viaje desde La Habana.

El ex mandatario cubano Raúl Castro está invitado a la toma de posesión de Fernández.

Morales, primer presidente indígena de Bolivia, fue proclamado vencedor en la primera vuelta de las elecciones del 20 de octubre, un triunfo que lo hubiera habilitado para un cuarto mandato consecutivo.

Pero la oposición denunció fraude y movilizó a miles de personas que salieron a las calles a exigir nuevas elecciones.

Morales rechazó las denuncias, pero volvió a convocar a elecciones luego de que un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) denunciara irregularidades en los comicios.

Sin embargo, el mandatario terminó por renunciar y se escondió en la región cocalera de Chapare luego de que la cúpula del Ejército le hiciera la «sugerencia» de renunciar, algo que él y otros líderes regionales denunciaron como un golpe de Estado.

Ayer, Morales publicó en su cuenta de Twitter que «la derecha golpista» lo acusa de fraude electoral «cuando ni el informe de la OEA (Organización de Estados Americanos) habla de fraude, sino de irregularidades».

«Y la ley prevé que si hay irregularidades, debe repetirse la votación en esas mesas. Nos robaron nuestra victoria en primera vuelta», añadió.

El pasado 4 de diciembre, la OEA reiteró sus denuncias de «irregularidades» en las últimas elecciones presidenciales en Bolivia al presentar la versión final del informe que desembocó en la salida del hasta entonces presidente.

La OEA publicó la versión preliminar del informe el pasado 10 de octubre, un documento que generó un terremoto político en Bolivia y que en pocas horas provocó un anuncio de repetición electoral por parte de Morales y su posterior renuncia forzada por los militares.

En los comicios en cuestión, Morales derrotó por un margen superior a los diez puntos según el recuento oficial a su principal rival, el ex mandatario Carlos Mesa.

El informe final de la OEA publicado el miércoles pasado, sin embargo, indicó que «las manipulaciones e irregularidades señaladas no permiten tener certeza sobre el margen de victoria del candidato (Evo) Morales sobre el candidato (Carlos) Mesa».

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