El ex presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, advirtió que “la crisis no pasó, está empezando y será más severa”. “A fin de año pasaremos meses difíciles, porque todavía faltan verse los efectos de algunas decisiones”, explicó.

El economista enumeró como los principales temas a resolver “la recesión, la inflación, el desempleo y la caída de la obra pública. Todo esto pega en el consumo, sobre todo en la clases media y baja”.

“El déficit que más preocupa no es el externo ni el fiscal, sino el social”, afirmó el referente económico del Frente Renovador en declaraciones al sitio iProfesional.

“Ojalá la crisis dure lo menos posible; quiero ser optimista, pero día a día me doy cuenta de que no se toman las medidas correctas”, dijo. En su visión, hay una gran transferencia de ingresos de los sectores bajos a los altos.

Pignanelli criticó el hecho de que Gobierno hasta ahora hable de reducir gastos y nunca de aumentar la recaudación. “Se redujo el gasto a través de los subsidios y se triplicó el pago de intereses. Tenemos una fuga de 2.000 millones de dólares por mes; algo está funcionando mal”.

En su opinión, “el problema es político; si se soluciona, en seis meses se puede arreglar la economía. Pero no hay que confrontar tanto”. Consideró que “el Gobierno nacional tiene que hacer un acuerdo político con empresarios, el campo, los sindicatos, los bancos, los profesionales y las PyME”. “Tomar ocho o diez medidas y decir ‘vamos por acá’”, señaló, porque “todavía faltan verse los efectos de algunas decisiones”, explicó.

“Encarar el ajuste”

Por otro lado, el ex ministro de Economía, Ricardo López Murphy, aseguró que “si no se encara el ajuste” que permita sanear las cuentas públicas, “la sociedad argentina corre el riesgo de vivir otra vez una circunstancia extrema”.

El economista explicó: “En 2001, no enfrentar el problema en el comienzo de las dificultades no tuvo buen resultado. Hoy, la meta es menos exigente que la de ese momento, por lo que debería estar dentro de lo cumplible”.

En este sentido, ejemplificó que la Argentina gastaba 23 puntos del PBI en 2000, mientras que en 2016 gastó 42 puntos. Por lo tanto, remarcó que “hacer alguna corrección de esa expansión brutal no parece exagerada”, ya que “el riesgo que corre la sociedad argentina es vivir otra vez una circunstancia extrema, innecesaria, si no encara el ajuste”.

“En 2001, lo que no entendió la población y mucho menos el liderazgo de esa época, es que atravesábamos una tormenta perfecta. Para nada es esa hoy la situación. En aquel momento, todos los países de la región atravesaban situaciones de crisis porque los commodities habían caído brutalmente. Hoy la crisis deriva de la política económica”, se explayó.

Además, López Murphy se mostró más preocupado por el alza de los precios que por el déficit fiscal, con relación a las metas requeridas por el FMI para el programa de asistencia a la Argentina.

“A fin de año pasaremos meses difíciles”, aseguró Aldo Pignanelli.

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