Los reclamos de las entidades que nuclean a productores cañeros de la provincia surtieron efecto. En la última sesión del año, la Legislatura aprobó la prórroga del diferimiento fiscal para este sector. De esta forma, la medida que había caducado semanas atrás tendrá vigencia hasta fines de 2019.

El presidente de la comisión de Producción, el oficialista Osvaldo Morelli, remarcó que el beneficio está enmarcado en el dictado de la Emergencia Agropecuaria. “En los meses pasados, recibimos en la Legislatura a diferentes actores de la producción cañera, quienes plantearon diversos temas impositivos para ayudar a la industria madre de Tucumán. Venían insistiendo fuertemente en la situación económica en general, que perjudica a las economías regionales”, destacó Morelli. Sobre la base del proyecto del radical Raúl Albarracín, se acordaron dos beneficios.

El primero: el diferimiento, hasta el 31 de diciembre de 2019, del plazo para el pago de las cuotas del Impuesto Inmobiliario de 2015, 2016, 2017 y 2018 cuyos vencimientos operen entre el 1 de agosto de 2015 y 31 de diciembre de 2018, correspondiente a los inmuebles afectados a las actividades de producción de caña de azúcar.

El segundo: se suspenden “los procedimientos judiciales y administrativos promovidos por cobro de créditos a favor del Estado provincial hasta el 31 de diciembre de 2019” por este concepto. Albarracín destacó que su proyecto contemplaba también la actividad de los granos. “La comisión decidió reducirlo a la caña de azúcar”, lamentó.

Comentarios