La economía argentina puede retraerse en los próximos meses, debido a la crisis cambiaria y a la coyuntura internacional, anticipó este martes el jefe de gabinete Marcos Peña.

“Es probable, ya lo han dicho nuestros propios responsables de la economía, que producto de los shocks externos que hemos tenido y la crisis cambiaria, eso va a tener un impacto de algunos meses más recesivos”, anticipó Peña.

Sin embargo aseveró que el 2018 cerrará con crecimiento: “este año va a terminar en crecimiento de todas formas y el año que viene vamos a retomar el camino del crecimiento”.

Argentina creció 3,6% en el primer trimestre de 2018 respecto a igual período del año anterior, antes del estallido de una crisis cambiaria que esfumó casi un 20% el valor del peso y fue combatida con una tasa de interés del 40%.

Por esto, el ministerio de Economía ya había anticipado que espera más inflación y menos crecimiento para el resto del año.

Argentina viene de acordar con el Fondo Monetario Internacional ( FMI) un auxilio financiero de 50.000 millones de dólares en tres años para paliar su crisis cambiaria. Tras el entendimiento, se fijó una nueva proyección de crecimiento económico anual al alza, de entre 0,4% y 1,4%, según el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

El gobierno había programado en el presupuesto un repunte anual de 3,5%. Pero la crisis en el mercado de cambios y la pérdida del financiamiento internacional, forzó a reprogramar las metas.

El jefe de Gabinete también se refirió a la huelga general que paralizó al país el lunes en rechazo al acuerdo con el FMI y al ajuste de la economía que el gobierno lleva adelante para reducir un déficit fiscal que llegó a 3,9% del PIB en 2017.

“No nos cambia en nada una medida de fuerza, ni una crítica, a nuestra convicción de que esto se tiene que resolver todos juntos sentados en una mesa con una agenda de desarrollo”, dijo Peña al respecto.

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