Está en terapia intensiva hace 8 años y finalizó la primaria

La historia de Daniel no es como la de cualquier niño que cursa sexto grado. Durante los primeros años de vida fue diagnosticado con una enfermedad llamada Atrofia Médula Espinal tipo II. Esto lo obligó desde 2011 a vivir de manera permanente en internación en la terapia intensiva del Hospital del Niño Jesús. Su situación de salud adversa no fue impedimento para que se eduque como cualquier persona en edad escolar, con un detalle especial: los médicos le daban un tiempo de vida de seis años, pero Daniel hace poco cumplió los doce.

La terapia intensiva del Hospital es el hogar que comparte junto a su mamá desde hace muchos años. Si bien no pudo asistir a su egreso por un problema de salud que la mantiene hospitalizada, también estuvieron sus doctores que son parte de su familia cercana. Su internación permanente le impide salir al mundo exterior y por eso, la realidad virtual es un complemento ideal para que Daniel pueda ver lo mismo que otros chicos de su edad. A través de videos caseros sus docentes les muestran los lugares representativos de la historia y la geografía que los otros niños ven a través de manuales de texto. Su materia preferida es la matemática.

Para el Ministerio de Educación de Tucumán bajo la gestión de Juan Pablo Lichtmajer, es una prioridad que todos tengan la oportunidad de acceder a la educación, es por ello que se le da gran impulso a la Modalidad de Educación Domiciliaria y Hospitalaria. Mediante ella, maestros y maestras se encargan de acercar los contenidos a niños, niñas y adolescentes que no pueden acceder a los establecimientos escolares. Su principal objetivo es ayudar a los estudiantes a completar sus niveles educativos y que su enfermedad no sea un impedimento para realizarlo. Además, el propósito es que los pacientes con el alta puedan reinsertarse en los establecimientos de educación común.

jpl daniel1El funcionario, junto a las autoridades del hospital recorrió una de las salas donde también permanece un estudiante de la modalidad. Posteriormente, con la autorización de los médicos a cargo y bajo estrictas normas de higiene, ingresaron a la terapia intensiva. Allí, en un conmovedor silencio para respetar a los otros pacientes, Lichtmajer brindó emotivas palabras para Daniel, a sus docentes y le entregó el diploma.

“Un día de alegría, una colación de grado. Hace ocho años que es paciente del Hospital de Niños y hoy termina la primaria. Pienso en Mabel que es su maestra. Cuántas docentes como ella están en municipios, logrando que la educación vaya a las personas”, dijo Lichtmajer.

A su vez, reconoció a “las autoridades de este hospital, a la terapia intensiva, al doctor Lorenzo Marcos, que son un equipo inseparable para brindar el bien común”, señaló y agregó: “Es un pedido que todos los días nos reafirma el gobernador Juan Manzur, estar al lado de cada tucumano, cuanto más nos necesiten más cerca debemos estar”.

Por su parte, Gladis Correa, médica de la terapia intensiva del Hospital de Niños, aseveró: “Nuestro Daniel hoy fue egresado de su ciclo primario, con mucho esfuerzo, mucho sacrificio, es muy soñador, le gusta siempre imaginar situaciones. Todos los días tiene una nueva historia. Daniel tiene un mapamundi y todos los días nos tocaba un país distinto y le hablábamos sobre el lugar”, expresó conmovida

En este sentido, aseguró que “Daniel tiene un diagnóstico de enfermedad que afecta la maduración a los niños a partir del año de vida. Sus músculos dejan de funcionar. Esta enfermedad normalmente tiene un pronóstico hasta los seis años de vida, sin embargo ya cumplió 12. Lo tenemos en información permanente desde el 2011”.

Mabel Rivadeneira, docente del flamante egresado desde primer grado, comentó: “Se me dio la oportunidad de ser quien cierre su ciclo de sexto. Disfrutamos de su momento. Su sueño hasta este momento era egresar” y añadió que mediante la realidad virtual, a través de gafas, conoce diversos lugares. Le gustan mucho las matemáticas, salir al recreo con videojuegos. Este es su hogar, donde comparte con su mamá”.

Para Daniel, su egreso fue todo un acontecimiento y su mayor sueño era poder realizar una cena de egresados como es la tradición. No fue imposible: médicos y docentes se organizaron para realizar un festejo y dibujarle a Daniel la mejor de las sonrisas.

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