Un avión de la compañía Ethiopian Airlines que viajaba de Adís Abeba, la capital de Etiopía, a Nairobi (capital de Kenia), se estrelló ayer, pocos minutos después de despegar. Murieron las 157 personas que iban a bordo. Hasta anoche se desconocían la causas del siniestro del Boeing 737, que llevaba 149 pasajeros y ocho tripulantes, de 33 nacionalidades. Las operaciones de búsqueda y rescate seguían en curso a última hora de ayer (foto de la izquierda). Este no fue el único accidente aéreo del fin de semana.

El sábado, un avión de la compañía Laser, que realizaba un vuelo de cabotaje en Colombia también sufrió un siniestro, que dejó 14 muertos (foto central). “Con dolor fuimos informados de una tragedia aérea. Un avión que se dirigía a Villavicencio, de capacidad media, se reportó desaparecido y fue hallado destruido”, confirmó el presidente de Colombia, Iván Duque. El avión, un DC-3 de matrícula HK-2494, que viajaba desde San José del Guaviare hacia Villavicencio, se declaró en emergencia a las 10.40 horas, según la Aeronáutica Civil colombiana. El diario “El Tiempo” aseguró que una de las víctimas fue Doris Lizeth Villegas Chará, alcaldesa del municipio de Taraira, en el selvático departamento colombiano del Vaupés, quien viajaba en compañía de su esposo y su hija.

Sin que haya que lamentar víctimas mortales, pero con un gran susto, una treintena de personas resultaron heridas por las turbulencias en un vuelo con destino Nueva York desde Estambul, en el tercer accidente grave durante el fin de semana. El incidente se produjo ayer, durante el aterrizaje en el aeropuerto internacional JFK (foto derecha) de un vuelo de Turkish Airlines. A bordo viajaban 326 pasajeros y 21 tripulantes, de las cuales unas 30 resultaron con hematomas y abrasiones.

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