En el Hospital Obarrio, el Departamento de Rehabilitación, incorporó esta semana un kiosco como parte del plan de externación para los pacientes que llevan años internados, según la ley de salud mental 26.657 que establece la adaptación de los hospitales monovalentes para los polivalentes o generales.

La subdirectora del hospital, Karina Marteau, explicó que es un emprendimiento de los pacientes a nivel socio-laboral en donde se ponen en juego muchas situaciones. “Con esto podrán compartir, convivir y presentarse ante la sociedad. Es una etapa importante porque vemos como se vinculan y se relacionan con la comunidad. Además no solo es el vínculo, sino que también ponen en práctica estudios y formación que se les dio previamente como sumas, restas, divisiones, multiplicaciones, trato, contabilidad, organización del espacio y sobre todo establecer las responsabilidades, el hábito y las normas de horario”, sostuvo.

Además la subdirectora destacó que vienen trabajando en diferentes dispositivos dentro del plan de externación. “El kiosco es uno pero estamos cerca de tener la casa de convivencia donde los pacientes podrán vivir fuera de la institución. El kiosco es importante porque se ponen en juego muchas de las herramientas que venimos trabajando y sobre todo es el primer contacto que van a establecer como emprendedor en donde ellos serán los que dirigirán, organizarán y planificarán este proyecto”, concluyó.

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