“El amor de un padre a un hijo no se puede comparar, es mucho más que todo, no, si vos sabés”, decían Los Fabulosos Cadillacs en la célebre canción que le dedicaron a sus niños. Quizás por eso las palabras y las demostraciones de amor parecen quedar chicas a la hora de querer hacerles saber nuestro cariño hacia ellos. Sin embargo, cada familia pone sus propios límites cuando de expresiones afectivas se trata.

Las recientes fotos de Eugenia “La China” Suárez y su pareja, Benjamín Vicuña, besando en la boca a Rufina, hija de la actriz con Nicolás Cabré, pusieron en el tapete el debate acerca de si esto es o no recomendable. Para conocer la palabra de los expertos, Entremujeres del diario Clarín consultó a Marisa Russomando, licenciada en psicología y especialista en maternidad, crianza y familia, y a la doctora Cristina Catsicaris, médica pediatra y jefa de consultorios externos del Servicio de Clínica del Hospital Italiano.

¿Hasta cuándo es correcto y cómo les decimos que no lo hacemos más?

“Yo creo que lo mejor es que los padres no besen a sus hijos en la boca. No porque vaya a generar grandes traumas en el futuro, sino porque me parece que podemos complicarles la vida, lo cotidiano”, sostuvo Russomando al tiempo que aclaró que “en todo caso, podemos hacerlo por un tiempo muy breve, porque después veo muy complicado decirles ‘a partir de ahora ya no nos podemos saludar de esta manera'”.

La especialista mencionó que “dentro de las normas sociales y culturales, históricamente estos besos los reservábamos para manifestaciones entre pareja”. Sin embargo, reconoció que “hace unos cuantos años esto se fue ampliando y hay algunos padres que les dan picos a sus hijos. Lo que hay que considerar es que hay un momento en que esto se complica, ¿hasta qué edad uno lo sigue haciendo? ¿Y qué hace a esa edad -sea cual fuere-, le explica a sus hijos que hasta hoy estaba bien pero a partir de ahora tenemos que saludarnos de otra manera?”.

Por otra parte, Russomando destacó que los hogares actuales tienen distintas formas y puntualizó el caso de las familias ensambladas: “Hoy en día se agregan otras cuestiones: las familias están armadas de otra manera. Entonces, ¿qué hacemos? ¿Ampliamos este tipo de demostración a las nuevas parejas también? O, si tienen hijos en común, ¿qué hace ese papá: le da besos a su hijo, pero a los hijos de su pareja no? Y esta diferencia, ¿qué consecuencia trae en lo vincular cotidiano de esos chicos?”

La psicóloga explicó que los cuestionamientos a los “piquitos” a los hijos radican en “la connotación que nosotros le damos. Si fuese la costumbre de todos, no nos estaríamos interrogando. Lo estamos haciendo porque no es la costumbre cultural de la mayoría en esta época, en esta parte del mundo”.

Gesto de amor

Para la doctora Cristina Catsicaris, por su parte, un “piquito” a los hijos “ni es recomendable ni es incorrecto”. La médica explicó que “puede ser un gesto de amor que parte del niño o de los papás, que son los que comienzan en general con este hábito, pero definitivamente no es una necesidad del niño”.

Acerca de posibles interpretaciones sexuales respecto a esta práctica, Catsicaris mencionó que “estos besos, sobre todo en niños de entre 2 y 3 años, pueden ser manifestaciones naturales y es claro que la connotación sexual la da el adulto. Para el niño es una expresión igual a la del beso en la mejilla”. La especialista descartó un posible impacto negativo y aclaró que “para ellos es natural si papá y mamá comparten una manera de manifestarse el amor con un beso en la boca”. “¿Por qué va a ser malo entonces?”, se preguntó.

Pautas para evitar abusos

Al mismo tiempo, la médica resaltó un punto importante para las familias que se dan este tipo de muestras de cariño: “Para todas las expresiones de afecto es importante marcar límites. En este caso, si el niño ya comprende y hay un código de expresión amorosa con besos en la boca, dejar en claro que los besos en la boca están reservados para el vínculo con mamá y papá. Es decir, sólo mamá y papá pueden demostrar su cariño de esa manera”.

En ese punto, Russomando coincidió y afirmó que “es como cualquier cuestión que los papás transmitimos a nuestros hijos, a modo preventivo, sobre todo pensando en posibles abusos. Esto de ‘estar desnuda lo hacés solamente delante de mamá’, o ‘este señor puede verte así porque es tu médico’. En este caso sería un ítem más, donde les decimos ‘estos besos son sólo con mamá y papá'”.

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