El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que las últimas conversaciones comerciales con China fueron constructivas y destacó destacado su firme relación con su par chino, Xi Jinping.

El mandatario resaltó, a través de su cuenta en Twitter, que las conversaciones continuarán, pese a los temores de un colapso en las relaciones, después de que Estados Unidos elevó los aranceles a las importaciones chinas.

Ayer entró en vigor el aumento de los aranceles del 10% al 25% a 200.000 millones de dólares en importaciones de productos chinos. Estos impuestos se suman a los que ya estaban aprobados sobre importaciones por valor de 50.000 millones de dólares.

Los comentarios de Trump se conocieron al término de las conversaciones en Washington entre el representante Comercial, Robert Lighthizer, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y el viceprimer ministro chino Liu He.

“Mientras tanto, ¡Estados Unidos ha impuesto aranceles a China, que pueden o no ser removidos dependiendo de lo que suceda con respecto a futuras negociaciones!”, dijo el mandatario.

Después de esas declaraciones, los principales índices de acciones de Wall Street, que abrieron la sesión con fuertes pérdidas, revirtieron su curso y cerraron al alza. Los rendimientos de los bonos estadounidenses repuntaron tras el término de las negociaciones.

La guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo lleva ya 10 meses. Pese a la insistencia de Trump de que China absorberá el costo de los aranceles, lo cierto es que las empresas estadounidenses los pagarán y probablemente se los traspasen a los consumidores. El gasto del consumidor representa más de dos tercios de la actividad económica de Estados Unidos.

El Ministerio de Comercio Chino afirmó que adoptará las contramedidas necesarias, sin ofrecer detalles.

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