Esta vez, las guardias médicas no estuvieron colapsadas por heridos por pirotecnia, a diferencia de lo que ocurrió en Nochebuena. Ese fue el dato saliente del relevamiento que se realizó en los principales hospitales de la capital. Las campañas de concientización y la lluvia jugaron un rol fundamental, según los médicos.

Fue intensa la actividad de las guardias durante las primeras horas de 2018, pero no por quemaduras o lesiones oculares. La mayoría de los pacientes ingresaron a causa de accidentes de tránsitos y de peleas callejeras. No hubo casos graves de heridos por uso de fuegos artificiales, según informaron los médicos de las guardias mayores.

En el hospital Padilla, desde las 6 hasta las 12 de ayer, se registraron 12 ingresos por accidentes viales; y 13 heridos por armas blancas y golpes. Los horarios críticos fueron entre las 5 y las 6. Tras una pausa, se intensificó a partir del mediodía. El último día del año, hubo 14 ingresos por accidentes y 18 por agresiones, agregaron desde ese centro asistencial. “La guardia de la Navidad fue muy intensa, con más de 100 pacientes asistidos durante el lunes 25. Ahora reforzamos la atención con recursos propios”, explicó el médico John Vic.

En el hospital Avellaneda, se contabilizaron 340 atenciones entre los días 30 y 31. Hubo dos ingresos por accidentes vehiculares, un apuñalado, proveniente del penal de Villa Urquiza, además cuatro heridos leves por uso de pirotecnia.

En el Centro de Salud, explicaron que hubo más ingresos por accidentes que el lunes pasado. Complementariamente, aclararon que tanto el 24 como el 31 hubo muchas atenciones a heridos por armas y por accidentes. A los médicos les llamó la atención que muchos de esos heridos provenían del barrio bandeño de El Palomar. Aunque no trascendieron los datos del paciente, los profesionales agregaron que uno de los baleados fue un motociclista al que le dispararon para robarle el rodado en la esquina de las avenidas Ejército del Norte y Francisco de Aguirre.

En el Hospital de Niños indicaron que no hubo ingresos graves por uso de pirotecnia. “Hubo casos de quemaduras leves: las campañas de concientización dieron resultado”, señaló la fuente consultada. antecedentes trágicos.

En 2015 se registraron 15 heridos con fuegos de artificio: 10 de ellos eran niños.

En los principales hospitales tucumanos, el 1 de enero de 2017, se registraron 25 ingresos por traumatismos de ojo, ya sea por el golpe de corcho o accidentes con pirotecnia. En todos los casos, eran personas mayores de edad. Entre ellos, hubo dos de gravedad, con riesgo de perder la vista.
En la Nochebuena de 2015, el reporte oficial sobre heridos por uso de fuegos de artificio en la Provincia fue de 15 personas, de las cuales 10 eran niños. Un hombre se quedó sin ambas manos; y otro, perdió la izquierda.
Ya antes de Navidad, a comienzos de diciembre, a Lisandro, un nene de 6 años, tuvieron que amputarle cuatro dedos de su mano derecha porque le estalló un cohete que le habían vendido en un almacén de su barrio, en Manantial Sur.
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