La pobreza llegó al 33,6%, equivalente a 13,6 millones de argentinos

La pobreza en la Argentina alcanzó al 33,6% de la población durante el tercer trimestre del año, según la última medición del Observatorio de Deuda Social de la UCA. Con 13,6 millones de pobres, se trata de la mayor variación de este índice en el gobierno de Mauricio Macri y de la última década. La cifra supera por lejos la última medición oficial (27,3%), que ya marcaba una tendencia en alza.

Los motivos para este aumento deben encontrarse en la crisis económica producto de una megadevaluación, una inflación terminará el año en torno al 45%, la caída del salario real y la recesión. “Si los ingresos reales están bajando y no hay posibilidad de compensarlo con más trabajo y los precios van por arriba de las remuneraciones, la pobreza sube a valores como los actuales”, resumió Agustín Salvia, director del ODSA durante la presentación del informe.

En cuanto a la indigencia los números son otros. Según la ODSA, en el tercer trimestre de 2018, aunque con tendencia al alza, la tasa de indigencia no registró un cambio significativo, ya que se ubicó en el 6,1% de las personas contra el 5,7% del mismo periodo de 2017. “Hay un colchón de protección social que hace que esto no se agrave”, advirtió Salvia al referirse a la asistencia social por parte del Estado y a las changas de los sectores más populares.

Por estratos

El trabajo de la UCA también analizó pobreza e indigencia monetaria en base a estrato socio ocupacional, regiones urbanas y grupos etarios. Bajo esas variables vieron la luz datos significativos.

Los nuevos pobres pertenecen a la clase media no profesional, que alcanzó al 8,1% desde 4,9%, y en la clase obrera integrada, que subió al 43,3% subiendo desde el año pasado desde 35,1%. En cuanto a la indigencia, el sector más afectado fue la clase trabajadora marginal, que pasó de 17,6% a 19,6%.

La pobreza y la indigencia golpean más fuerte a los menores de edad en todo el país ya que el 51,7% de los niños hasta 17 años es pobre y el 10,9% es indigente. Esta es una tendencia que no para de crecer en los últimos años de crisis económica.

Proyecciones

Como nueva variable de trabajo, el equipo del observatorio desarrolló una nueva metodología para hacer proyecciones sobre las cifras oficiales, donde combinaron su medición de pobreza e indigencia con la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, que mide las Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total.

Así según sus análisis, para el INDEC la pobreza en el tercer trimestre de este año se ubica en el 29,6% y la indigencia en el 5,3%. Números coherentes si se tiene en cuenta que la última medición oficial del primer semestre de 2018 arrojó 27,3% y 4,9%, respectivamente.

El jefe de Estado había pedido que su gestión sea evaluada en base a la caída de la pobreza, en su tercer año de mandato y con estos números todo indica que la nota será negativa. Tampoco las proyecciones generales acompañan ya que la crisis, según el mercado comenzará a menguar recién en el segundo trimestre de 2019.

“La tendencia, indica que en este cuarto trimestre, la pobreza seguirá subiendo y que en los primeros trimestres del 2019 tienda a caer, como resultado de que las prestaciones sociales y los salarios se actualicen sobre la inflación de esos meses y que se reactive un poco más el mercado interno, más en un periodo electoral”, concluyó Salvia.

Comentarios