Caminar, pedalear o gastar en taxi. Entre esas tres posibilidades optaron quienes no tienen auto o moto y debieron llegar a destino a pesar del paro de trabajadores del transporte público que dejó a la provincia sin colectivos.

“Es una cagada pero es lo que hay”, renegó frustrado Álvaro Jacinto mientras sostenía la escalera a un compañero de trabajo en una construcción en Villa Alem. Jacinto, electricista, “durlero” y “changarín”, contó que caminó desde Villa Carmela hasta el cruce de las avenidas Belgrano y de las Américas en la capital, donde lo esperaba un compañero de trabajo que se desvió hasta ese punto para poder llevarlo a trabajar en su moto. A la vuelta le tocará la misma suerte, contó. “Trabajo en negro y lo que me pagan no me alcanza, pero vivo día a día así que no podía faltar. Hace unos meses se me rompió la motito que tengo y no me alcanza para arreglarla, así que me pasé al colectivo”, completó, soltando un insulto al aire porque hoy volverá a repetir la caminata para poder ir a trabajar.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) nacional determinó 48 horas de paro en 20 provincias (ayer y hoy), ante el rechazo de las empresas de estos distritos de igualar la paritaria firmada por las firmas de la ciudad de Buenos Aires y de las ciudades que conforman el conurbano bonaerense: 20% de aumento hasta agosto y un bono de $ 16.000 pagadero en tres cuotas (una de $ 8.000 y dos de $ 4.000). La federación que representa a las cámaras de empresarios del transporte de las provincias del interior justificó en la Secretaría de Trabajo de la Nación la imposibilidad del pago del incremento por la crisis del sector y pidió subsidios nacionales para cubrir las subas, como otorga el Gobierno nacional a las firmas porteñas. En algunas provincias se llegó a un acuerdo y hoy sí tendrán transporte.

Quejas

En la librería de Nora, en las calles de los negocios mayoristas en el centro, el paro perturbó el reducido ritmo de ventas que permite la crisis económica, explicó la mujer. “Estoy muy molesta con el paro porque te afecta mucho. Ya de por sí no hay ventas. A la mañana estuvo muy flojo y ahora veremos qué pasa”, comentó la mujer.

Sus empleadas, agregó, se dieron maña y algunas fueron juntas a trabajar, compartiendo auto o taxi. Así hizo Sandra, una de las vendedoras: “vivo en el barrio Sarmiento, cerca de la Facultad de Filosofía, así que a la mañana nos reunimos con unas amigas: teníamos que trabajar por el centro y compartimos un taxi entre cuatro. Nos costó 140 pesos, que entre cuatro sí podemos pagar. Al mediodía cerramos y me fui caminando a mi casa. Ahora a la siesta volví caminando: son casi 30 cuadras. A la noche ya nos encontraremos con las mismas vecinas y nos volveremos en taxi”, narró la empleada. Pudo haberse venido en bicicleta, aclara, pero ya le robaron muchas veces, así que prefirió dejarla en casa. Ella gasta por día cuatro boletos en la línea 8 o la 4, seis días a la semana. El presupuesto semanal para ir a trabajar, con el boleto a $ 19,30, llega a $ 540,40. Al mes implica $ 2.161,60. Por eso tampoco se mostró conforme respecto del pedido de aumento de los empresarios, que habían solicitado en el Concejo Deliberante de la capital, a comienzos de mes, que le boleto pase a $ 37,85. “Sería desastroso: una locura. Si ya gasto tanto en colectivos, no me quiero imaginar con un aumento”, se asustó.

Natalia, personal de limpieza de un sanatorio céntrico, explicó que se organizaron en su casa para llegar a destino: “me vine en la bicicleta de mi hermano, porque vivo a unas 20 cuadras. Ahora en un rato pasa mi hermano y se la lleva para ir a su trabajo, y después volveré a mi casa con un compañero que es camillero, que tiene moto. Si no, la que me quedaba era caminar”, explicó. También hubo quejas en los consultorios: muchos pacientes faltaron a sus citas programadas.

Acuerdos por provincia

Los empresarios de San Juan, Neuquén, Misiones, Corrientes y Santa Fe llegaron a un acuerdo con las filiales locales de UTA, por lo que en esos distritos se levantó la medida de fuerza. El servicio también será normal en las líneas municipales de Rosario y Posadas, según información del Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación.

“También seguirá habiendo servicio en las líneas provinciales de Córdoba y Mendoza, donde los choferes poseen representación de otras organizaciones gremiales”, agregó un comunicado de la cartera que encabeza Dante Sica.

“Para el resto de las jurisdicciones las partes no lograron alcanzar un nuevo acuerdo paritario para los trabajadores del interior del país. Con vistas a que el tiempo transcurrido desde el vencimiento de la paritaria del sector afecta el poder adquisitivo los trabajadores, el Ministerio de Producción y Trabajo resolvió establecer por resolución la nueva pauta salarial extensiva a la Federación Argentina del Transporte Automotor de Pasajeros”, agregó el comunicado oficial.

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