Sylvester Stallone es uno de los actores más reconocidos del mundo. Las sagas de Rocky y Rambo lo llevaron a un lugar de estrella mundial reservado para muy pocos.

Pero más allá de la fama de la que goza desde hace décadas, los comienzos de Stallone no fueron fáciles. Incluso llegó a grabar una película porno para ganar algo de dinero.

Concretamente fue The party at Kitty and Stud’s, en 1970, cuando él tenía 24 años. Stallone hizo este papel empujado por la necesidad y la desesperación: lo habían echado de su departamento por no pagar el alquiler, no tenía dinero ni para comer y llevaba un tiempo viviendo en la calle.

Antes había vendido a su perro Butkus por 50 dólares, obligado por las circunstancias, porque “no podía alimentarlo ni hacerse cargo de él”.

Llevaba tres semanas durmiendo en la estación de micros de Nueva York cuando vio el anuncio de que buscaban actores para una película porno. Le pagaron 200 dólares por dos días de trabajo. «Era o hacer aquella película o robar a alguien, porque estaba en la cuerda floja”, diría luego en una entrevista.

Tras aquella película, tuvo papeles en títulos como Rebel, Días felices y Bananas, una película de Woody Allen de 1971 donde aparece como matón en el subte.

Pero fue el 24 de marzo de 1975 cuando el destino de un Stallone que aún no llegaba a fin de mes quedó sellado: el combate entre Muhammad Ali y Chuck Wepner. Este combate le inspiró la idea para una nueva película, a la que llamó Rocky. Y él sería el protagonista.

Se cuenta que escribió el guión en solo tres días, y que trabajó duramente unas veinte horas en él. Intentó vender su idea a varios estudios, hasta que uno le ofreció por él 125.000 dólares con la condición de que fueran Robert Redford o Burt Reynolds quienes se ocuparan del papel protagonista. Stallone estaba en bancarrota, pero rechazó la propuesta. Tenía que ser él.

Semanas más tarde subieron la oferta a 325.000 dólares, pero él la volvió a rechazar. Finalmente, el estudio accedió a que él protagonizara la cinta, pero entonces le pagarían solo 35.000 dólares por el guión, porque “la idea podía funcionar, pero él era un actor desconocido que venía del porno y era “una apuesta arriesgada”.

Stallone aceptó la propuesta, buscó al extraño que le había comprado a Butkus y le pagó 3.000 dólares para recuperarlo. Butkus es el perrazo que sale en Rocky.

El resto es historia conocida: la película se rodó en menos de un mes y se estrenó en 1976. Fue nominada a 10 Oscars de la Academia, incluyendo mejor película y mejor actor. Sigue siendo una de las películas más taquilleras y rentables de la historia: con un presupuesto de 960.000 dólares, recaudó 120 millones.

Comentarios