El pago de los servicios de gas y electricidad representa en la actualidad un 4,5% del ingreso promedio de los trabajadores privados registrados, frente al 0,6% que representó en 2015 e igual porcentaje (4,5%) en 2001, según reveló ayer un informe de la consultora Econométrica.

El congelamiento de tarifas dispuesto por la administración anterior, dice el análisis, generó una enorme distorsión de precios relativos en la economía, cuya contracara fue un insostenible nivel de subsidios económicos. Y destaca que, a partir del proceso de recomposición tarifaria iniciado en 2016, la proporción del salario aplicado a servicios energéticos pasó ese año a 1,8%; a 3,4% en 2017 y a 4,5%, utilizando los cuadros tarifarios con efecto en 2019.

Econométrica evaluó: “en este contexto, y con los niveles alcanzados de incidencia en el salario, será difícil continuar con una política sostenida de aumentos tarifarios por arriba de la inflación”. Por eso, aconseja concentrar el esfuerzo en intensificar la reducción del costo de abastecimiento de gas y energía eléctrica mediante mecanismos de mercados competitivos.

El análisis recuerda que la recomposición de tarifas fue acompañada por la implementación de la “tarifa social federal”, que alcanza a aproximadamente el 30% de los usuarios, y representa un importante cambio de paradigma respecto al acceso a la energía.

Hasta 2015 se aplicaba un sistema de precios bajos que hacía las veces de una tarifa social generalizada, financiada por subsidios que se concentraban en los quintiles de mayores ingresos, mientras ahora rige un sistema de focalización que intenta alcanzar los hogares de menores ingresos, a partir de descuentos en el valor de la energía. “La actual administración recibió las consecuencias de una política energética extravagante, que no sólo descapitalizó el sector sino que generó problemas macroeconómicos de primera magnitud”, señaló Econométrica.

Asimismo, destacó la finalización de las intervenciones a los entes reguladores y a la realización de las primeras revisiones tarifarias después de casi 20 años, que incluyeron compromisos de inversión de $ 45.000 millones sólo para gas natural en los próximos cinco años.

Por último, Econométrica constató que el Presupuesto 2019 prevé una asignación a subsidios económicos del orden de 1,4% del producto, una magnitud casi tres veces inferior a la de diciembre de 2015 (4,2% del PBI), por lo cual “parece estar cumplida” gran parte de la tarea de recomponer precios energéticos de manera que reflejen razonablemente los costos de producción. (Télam)

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