Por la cuarta fecha del Personal Rugby Championship, Los Pumas vencieron 23 a 19 a los Wallabies en Gold Coast y de esta forma, no sólo se logró la primera victoria ante los australianos como visitantes en el certamen -y además, luego de treinta y cinco años- sino que también se obtuvo el segundo triunfo en el torneo, algo que hasta acá, no había ocurrido en los siete años de participación.

Con tackle, esfuerzo, garra, dientes apretados, dedicación, enjundia, valentía, orden, prolijidad, energía y mucha vehemencia para disputar cada formación, cada pelota y cada metro del campo durante los ochenta minutos, Los Pumas pudieron sostener un victoria que se consolidó conforme el reloj hacía lo suyo minuto a minuto.

Solidez y confianza plena. Eso tuvieron Los Pumas en todo el encuentro. A cada avance australiano -uno o dos tackles, todos rápido de pie para seguir defendiendo y sin perder la paciencia- y en ataque, la brillantez de encontrar cómo, donde y cuándo golpear sobre las oportunidades que dieron los Wallabies y también, sobre sus debilidades que quedaron por momentos, expuestas por el trabajo argentino.

Dos tries por lado en la primera parte -porque vale decir que los aussies, cuando consiguieron quebrar, hicieron lo que mejor saben hacer y lo hicieron bien-, un penal de Emi Boffelli hizo la diferecia numérica en el tanteador.

Las formaciones fijas se lograron consolidar. El line fue una plataforma excelente desde la cual tanto el maul como salir jugando fueron opciones de enorme beneficio en lo que fue el desarrollo del partido en sí y el juego del equipo en particular.

Con el partido muy parejo en el resultado, con los Wallabies apretando el acelerador con la necesidad de anotar un try en los últimos cinco minutos porque un nuevo penal de Emi Boffelli con su sello (larga distancia y potencia) los obligaba a hacerlo si querían ganar y sin otra opción, buscaron por todos los rincones y de todas formas.

la defensa de Los Pumas hizo entonces lo suyo y particularmente, el esfuerzo de los forwards que fueron dominadores en el impacto, hicieron que en la jugada final, la definitoria, la definitiva, un tackle de Tomás Lavanini causara un knock on que desato un festejo interminable que aún perdura.

Gran victoria de Los Pumas. Ahora, a disfrutar. Después toca volver a casa, recuperar energías y ya, esperar a los All Blacks.

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