Se terminó el 2017, y fue con otra derrota, la décima del año en 12 partidos ante selecciones. Los Pumas cayeron ante Irlanda por 28-19 en Dublín, ciudad en la que nunca les pudieron ganar, y a pensar en el 2018, en volver ser el equipo que asustaba a las potencias.

La ventana de noviembre, que comenzó con caída vs. Inglaterra y victoria sobre Italia (la otra del 2017 fue contra Georgia), se cerró con la visita al Trébol, cuarto del ranking de World Rugby. Los irlandeses, quienes sienten este duelo como un clásico, como también los argentinos, no perdonaron, mostraron su jerarquía y dejaron en claro que son un equipo mejor ensamblado que el nuestro.

Los locales dominaron el primer tiempo en todos los rubros. Posesión, territorio, dinámica, agresividad. Todo junto. Dos penales (uno después de un scrum a favor de Argentina) y un try agujerando la marca por el centro de la cancha dejaron el tablero 13-0. Y se fue a 20-0 al minuto del ST, por el doblete de Stackdale. Verde oscuro… Los Pumas reaccionaron con la zambullida de Joaquín Tuculet, luego de un buen kick de Nico Sánchez, pero otra vez el Trébol apoyó con la potencia de CJ Stander. Leguizamón, en la bandera, desscontó (25-12) y Sexton, con un penal, volvió a sacar venta (28-12).

Cuando los locales fueron en busca del try que les permita igualar la mayor diferencia enter estos países (de 23 puntos, a favor de Los Pumas en el Mundial 2015), una gran contra argentina derivó en el tercer try, de Ramiro Moyano, de los mejores jugadores del año. Una buena. pero siguen menos diez.

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