Toda la expectativa que se había armado alrededor de la vuelta de Los Pumas a la acción, con una ilusión sustentada en la muy buena actualidad de Jaguares en el Super Rugby, se derrumbó demasiado rápido. Y con el correr de los minutos quedó claro que Gales sería una vara demasiado alta para superar. Al cabo, fue por 23 a 10 la victoria de un equipo que no pierde ante Argentina desde 2006 y que desnudó ante más de 23 mil personas en San Juan las varias falencias del seleccionado nacional que lo aquejan desde hace ya mucho tiempo.

Fue un primer tiempo muy malo el de Los Pumas. En ese lapso se constituyó en un equipo sin ideas, temeroso y desconcentrado por momentos a pesar de tener una buena obtención aún sin un scrum que haya ido para adelante. Fue todo a las apuradas y sin sentido. Se perdió el sistema defensivo y el orden. Y todo eso Gales lo aprovechó para irse al descanso con 14 puntos de diferencia en el marcador.

Al minuto de juego Sánchez acertó un penal. Fue lo único que hizo Argentina para sumar en los primeros 40 minutos. Después todo fue muy pobre. Y resultó en bajada.

A los 8 minutos y luego que Los Pumas hicieran un segundo penal en pleno ataque en campo adversario, el line derivó en una sucesión de fases de derecha a izquierda y de izquierda a derecha que terminó James Davies casi sobre la bandera.

Con Sánchez muy errático en la toma de decisiones (fue reemplazado en el entretiempo y en su lugar ingresó González Iglesias), sin la actitud que venían mostrando jugadores como Creevy y Kremer y sin la chispa del debutante Delguy y Moyano en las puntas (que también venían pidiendo pista desde Jaguares), la reiteración de la fórmula de ataque fue alarmante.

Se insistió mucho con el line, maul y De la Fuente de punta y la defensa asfixiante de Gales hizo el resto como para que su ingoal no fuera vulnerado.

George North, autor del segundo try de Gales. (Foto: AFP PHOTO / Juan José Gasparini)

George North, autor del segundo try de Gales.

Los galeses, en cambio, golpearon a los 29 minutos con un try a la neocelandesa, de primera fase: line ganado con comodidad, Gareth Davies se cortó por el medio de la cancha y George North apoyó sin problemas.

En el segundo tiempo no cambió demasiado el panorama. Los Pumas nunca pudieron encontrarle la vuelta a la defensa galesa porque nunca pudieron imponerse en el contacto. Fueron para adelante, pero ni siquiera el cambio de la pareja de medios (Landajo ingresó por Bertranou apenas comenzado el complemento) modificó al equipo.

El premio a no claudicar llegó recién sobre el cierre cuando después de un try mal anulado a Montoya, una jugada de varias fases terminó con Tomás Lezana apoyando en el ingoal.

Ya no habría tiempo para más, salvo para el penal que Gareth Anscombe, para la autocrítica y para pensar en que la que se viene será una semana dura y de mucho trabajo de cara a la revancha del sábado en Santa Fe.

 

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