Un informe publicado por la consultora Radar analiza cómo afectará la fuerte devaluación sobre los siete sectores que venían motorizando la economía en la Argentina y el pronóstico no es alentador.

“La suba del dólar, la caída de la actividad y el aumento del riesgo financiero impactará negativamente en prácticamente todas las ramas”, dice.

Sobre los sectores que ya mostraban una tendencia negativa (entre los que se engloban el resto de la industria como alimentos, textil y/o indumentaria), Radar señaló que ahora las perspectivas son aún peores.

“Lo más probable es que profundicen su baja, afectados principalmente por la caída de la actividad económica y la demanda interna”, explica.

Sin embargo, hay matices a esa visión negativa y varios economistas creen que la suba del tipo de cambio puede beneficiar a la industria local porque, por un lado, encarece los productos importados y, por el otro, estimula las exportaciones.

El análisis, sector por sector:

1) Construcción

La construcción acumuló un alza de 14,3% durante el primer trimestre del 2018 y también tuvo buenos datos privados en abril.

No obstante, según Radar, los tres factores que impulsan la actividad están en riesgo luego de la corrida cambiaria: el recorte del gasto público (que recaerá principalmente sobre la obra pública), la incertidumbre financiera que pone en riesgo algunas ofertas de los proyectos PPP y los efectos sobre la construcción privada, que estaba siendo fuertemente impulsada por el financiamiento bancario, por el crecimiento del crédito hipotecario UVA.

Según Radar, esa dinámica impactará negativamente en sectores que venían creciendo de la mano de la construcción, como cemento y asfalto.

2) Agro y maquinaria agrícola

La fuerte sequía continúa recortando las estimaciones de producción y Radar señaló que, según los propios datos del Ministerio de Agroindustria, la producción de soja sería de 37,6 millones de toneladas, 29% menos que la campaña pasada mientras que la producción de maíz sería de 42 millones de toneladas, 18% menos.

Así, en el sector de maquinaria agrícola, se observa una fuerte caída de la demanda por el impacto de la sequía.

El efecto se sintió más fuerte en la producción nacional, que siguió perdiendo frente a los importados. Las ventas de maquinaria nacional cayeron 21% interanual mientras que las de importados desaceleraron, pero crecieron de todas maneras (+34%). Radar proyectó: “Seguirá primando el impacto de la apertura comercial y la caída de la demanda sobre la producción nacional, y se seguirán observando bajas en las ventas locales”.

3) Siderurgia

Si bien la siderurgia creció durante los primeros cuatro meses del año (25,2% interanual), desde la Cámara Argentina del Acero (CAC) señalaron recientemente que ya se observan señales de debilitamiento en la demanda.

Según Radar, durante los próximos meses es posible observar cierta desaceleración por el menor dinamismo de la obra pública y la maquinaria agrícola.

4) Energía

El nuevo escenario financiero, en el que aumentó la percepción de riesgo sobre Argentina, puede complicar el avance de varios de los proyectos del programa de energías renovables RenovAr.

Desde antes de la corrida cambiaria, varios proyectos estaban en duda por la financiación y su baja rentabilidad. El encarecimiento y racionamiento del crédito por la suba del riesgo país disminuirá la tasa de retorno de los mismos.

“Por lo tanto, puede esperarse que las inversiones del sector muestren un menor dinamismo“, opinan desde la consultora.

5) Automotriz

El sector automotriz comenzó 2018 con buenos registros (20,4% acumulado en los primeros cuatro meses), luego de un año de estancamiento y el principal factor fue la reactivación de Brasil: las exportaciones a dicho destino crecieron 56,2% en unidades en este período y explican 73% del alza de la producción.

El futuro de la industria automotriz, según Radar, está atado al desempeño del mercado brasileño.

“El recorte de las proyecciones del crecimiento económico de dicho país son una mala noticia”, indicó el informe y agregó que “de hecho, algunas plantas comenzaron a recibir suspensiones de pedidos, lo que llevó a reducir su producción”. Si dicha tendencia se confirmará, el sector automotriz mostraría un menor dinamismo para la consultora.

6) Turismo interno

En 2017, la cantidad de viajeros hospedados en el país subió 7,6%pero la desaceleración se hizo notar: en los primeros dos meses de 2018, la suba fue de 1,7%.

“La suba del tipo de cambio podría alentar la llegada de turistas extranjeros y al mismo tiempo desincentivar el turismo emisivo“, explican desde Radar, pero aclaran que “el 70% del turismo es interno y el principal motor de la actividad es la demanda de residentes argentinos”.

Así, la potencial suba por el abaratamiento relativo del turismo local debido a la suba del tipo de cambio no llega a compensar el impacto negativo de la caída del poder adquisitivo, tal como sucedió en 2014 y 2016. “La actividad turística seguramente exhiba malos resultados durante los próximos meses”, señaló Radar.

7) Bienes de consumo durables

Según la consultora, la suba del tipo de cambio encarecerá relativamente estos productos, por su bajo componente nacional o por ser directamente bienes finales importados, haciendo caer el poder adquisitivo.

“Su demanda se resentirá en los próximos meses”, concluyó el informe.

Comentarios