Los acuerdos salariales que se están firmando en paritarias, que contemplan una recuperación del poder adquisitivo perdido a lo largo de 2018, provocarán que más trabajadores tributen el impuesto a las Ganancias en el corriente año. Durante 2018, pagó ese impuesto un universo de 1,98 millón de trabajadores, el 12% de los asalariados. Pero se estima que este año la cifra será mayor y superará los dos millones de personas, a partir de una tenue remontada de los sueldos, según señala un informe del sitio iProfesional.com.

Así lo estiman distintos especialistas que fueron consultados. Uno de ellos, Andrés Mir, contador e integrante del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), reconoció que si bien todavía no hay datos oficiales de la AFIP sobre el volumen de personas que en este momento están pagando Ganancias, ese dato reflejará, este año, un incremento con relación a 2018. “En 2018, ese impuesto alcanzó al 12% de quienes percibían salarios. Ahora, estimo que ese porcentaje será mayor, ya que los ingresos de los trabajadores se están recuperando”, puntualizó. Desde fines del año pasado y hasta fines de este mes, son varios los sectores que acordaron aumentos salariales. Entre ellos, la construcción, el comercio, los marítimos, los encargados de edificios, los petroleros, los metalúrgicos, los gastronómicos y los trabajadores de entidades civiles y deportivas. Los acuerdos firmados en paritarias rondan el 28%, reconocen la pérdida del poder adquisitivo durante 2018 e incluyen revisiones por inflación hacia fin de año.

Mir señaló que “en 2019, el asalariado casado con dos hijos, y varias de las deducciones posibles que puede realizar, empiezan a pagar la tasa de este impuesto si gana un neto de 78.000 pesos mensuales. Eso es 1.750 dólares, un número mucho más bajo que en otros países de la región. Y como las escalas están achatadas, Ganancias alcanza a los trabajadores de ingresos medios”. Además, el directivo del Iaraf consideró que es “imposible” que ningún trabajador pague Ganancias, como el presidente Mauricio Macri prometió durante la campaña electoral de 2015.

Se debe pagar

El economista Javier Lindenboim justificó que los asalariados paguen Ganancias. “Cuestiono las afirmaciones que sostienen que los ingresos del trabajo no deben tributar. No ayuda, por cierto, que el nombre sea ‘Ganancias’. Pero importa el concepto. Cualquier sociedad necesita atender las necesidades de los ciudadanos y para ello quienes tienen algún ingreso deben contribuir”, dijo.

Para este profesor de la Universidad de Buenos Aires, en la Argentina “es sabido que se podrían evadir ganancias empresarias bajo la forma de retribución salarial, lo cual abona lo irrazonable de que los ingresos laborales no tributen este impuesto”.

Según el especialista, “la cuestión es sólo en parte el umbral inicial. La última reforma subió poco el piso (desde el cual se tributa) y amplió las escalas, pero lo importante es que en los primeros tramos se bajó la alícuota. Creo que la incidencia deriva de esa combinación: umbral inicial, tamaño de los tramos, alícuotas respectivas”.

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