De la reunión protocolar también participaron el párroco Charbel Chahine, de la Parroquia Nuestro Señor del Milagro y San Marón, el obispo maronita Monseñor, Juan Habid Chamieh, y el ex Juez de la corte Suprema de Israel, Salim Joubran; el presidente subrogante de la Legislatura, Fernando Juri; el vicepresidente primero, Antonio Ruiz Olivares y los legisladores Joseph Tanios Saleme y Daniel Herrera.

“Como tucumanos y argentinos queremos desearles una feliz estadía y nuestro gran beneplácito porque demostramos que la comunidad sirio libanesa en Argentina dio mucho para el crecimiento del país”, afirmó Juri.

Por su parte, el padre Chahine expresó: “como nos pidió nuestro gran superior debemos rezar por Tucumán y las autoridades y dar el buen testimonio cristiano según el evangelio”.

La Iglesia Maronita es una de las 23 que forma parte de la Iglesia Católica. Allí se celebra el rito oriental, que surge en el Líbano por San Marón, un monje del siglo IV que defendió la fe católica. En Tucumán, la Parroquia Nuestro Señor del Milagro y San Marón comenzó a construirse el 20 de octubre de 1918, cuando fue colocada la piedra fundamental. Con el apoyo de comisiones libanesas, se logró recaudar fondos para la construcción del templo.

Sin embargo, la actividad de los maronitas en la provincia había comenzado mucho antes, en 1871 cuando Antonio Flores, un vecino de la ciudad, erigió la primera capilla dedicada al Señor del Milagro en la esquina de Junín y Santiago del Estero.

En 1961 el templo fue elevado a jerarquía de Parroquia Personal sobre todos los católicos y maronitas de la provincia.

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