Su historia emociona y cautiva al país. Es sanjuanino y por su amor al estudio trascendió su ejemplo fuera de los límites de donde vive. Su nombre es Leonardo Nicanor Quinteros y es un «fiel discípulo» de Domingo Faustino Sarminto. El nene de 12 años le gusta estudiar y quiso trasladar esa «pasión» por la educación a otros chicos de su edad (y más pequeños también). ¿Cómo lo hizo? creando una escuela en el fondo de la casa de su abuela.

Sucedió en la localidad de Las Piedritas en Pocito y la «escuela» recibió ya un nombre muy significativo que puede leerse en un cartel hecho a mano: «Unidad y Patria». Allí funcionan dos grados, jardín de infantes y quienes asisten se encuentran con todo muy preparado como pizarrones, libros de asistencia, biblioteca, armarios, campana para llamar al recreo y hasta una bandera nacional que flamea en los actos escolares.

«Sólo le pido a Dios vida para pagarle los estudios», dijo en Canal 8 la abuela Ramona quien agregó admirada por la vocación de su nieto: “Él no falta a la escuela, es excelente. No puedo creer ni yo lo que hace”.

Con los pocos recursos, Nico aprovecha para reforzar sus conocimientos impartiéndolos a los otros pero además ayudando a los pequeños que presentan dificultades y les enseña todo lo que él ha aprendido hasta el momento.

La casita es humilde, de adobe, y está a 20 minutos de donde el «niño profesor» vive. Para poder dar clases se moviliza en su bicicletita y generó un gran afecto con sus «alumnos». Pero los chicos llegan allí con una enorme sonrisa en la cara no solo porque pueden aprender algunas cosas sino también porque cuentan con la copa de leche que hace la abuela de Nicanor.

Al momento de las fechas patrias, nada de improvisaciones. La Unidad y Patria cuenta con un reproductor casero, que tiene un micrófono y parlantes incorporados, donde suenan las estrofas del Himno Nacional Argentino, Aurora o la Marcha de San Lorenzo.

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