Personal de Gendarmería Nacional detuvo a un hombre y a una mujer de nacionalidad peruana, quienes se trasladaban desde Salta hasta la Capital Federal en un tour de compras, y que en la bodega llevaban más de 26 kg de cocaína de máxima pureza.

Según revelaron las fuentes consultadas, la droga estaba prensada con envoltorios en forma de “chorizo”, y escondida en unos tubos de PVC que a su vez estaban recubiertos de manteles de plástico.

El procedimiento se realizó ayer —en horas de la mañana— en la ciudad de Quimilí, en el ingreso a la ruta provincial 92.

Allí, en un control de rutina, Gendarmería Nacional paró un colectivo que realizaba un tour de compras.

Las fuentes indicaron que a los efectivos nacionales les llamó la atención que se trataba de la misma empresa que días atrás, en otro tour similar, transportaba a dos bolivianos que llevaban más de dos kilos de cocaína ocultos en sillitas de plástico para niños.

Ante ello, empezaron a identificar a los pasajeros y notaron que una pareja de peruanos, una mujer de 20 y un hombre de 40, se mostraban nerviosos.

Al advertir esta situación, pidieron autorización al juez federal Guillermo Molinari, para proceder a revisar las pertenencias y bodega del colectivo.

Tras la autorización del magistrado, comenzó la requisa de los gendarmes que descubrieron que en la bodega había muchos rollos de manteles de plásticos y que pertenecían a los peruanos.

Al desarmar los rollos, encontraron que en el medio tenían tubos de PVC y dentro de éstos, chorizos de cocaína de máxima pureza, ‘ya que el olor era insoportable’, describieron calificadas fuentes.

Según se supo, esta pareja viajaba desde Orán (Salta) y tenía como destino Capital Federal. Ambos quedaron a disposición de la Justicia Federal, y se espera que en las próximas horas sean indagados por el juez Guillermo Molinari.

La sustancia, que en total arrojó un peso de 26.375 gramos, quedó secuestrada.

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