Las pequeñas y medianas empresas pueden llegar a presentar problemas para el pago de sueldos dentro de una semana, cuando comience el período de liquidación, advirtió el consultor especializado en el sector Vicente Lourenzo. El problema es que luego de la crisis cambiaria, devaluación y suba de la tasa de interés al 40%, las pymes se quedaron sin sus fuentes de financiamiento habituales, necesarias para operar el “día a día”.

Lourenzo detalló un panorama extremadamente complicado. Se trata de una de las operaciones más comunes de las pymes: la venta de cheques. “Si son de clientes buenos y solventes, o de grandes empresas, los descuentos van de entre el 50% al 70% a 60 y 90 días”, explicó el consultor.

Y como si fuera poco, para aquellas empresas que no logran mostrar un cheque de alguna gran compañía o de clientes que se muestren como confiables, el mercado de venta de cheques quedó cerrado.

Si el empresario tratara de recurrir a los mecanismos no regulares del mercado, más allá de tener que entregar alguna garantía real, además sufre un descuento de sus documentos del 60% hasta el 100%. Y tampoco pueden acceder documentos cuyos emisores no sean de confianza.

“Una de las modalidades que tenían las empresas de financiamiento era postergar el pago de vencimientos de impuestos, pero ahora la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) tarda 48 horas en intimar a la empresa y puede trabar un embargo en apenas 10 días”, explicó Lourenzo.

De tal modo que, cerrados los canales de financiamiento, tanto bancarios como los irregulares, muchos pequeños y medianos empresarios, están apelando al uso de tarjetas de crédito para afrontar gastos.

En otros casos, las empresas se están desprendiendo de dólares que tenían atesorados de otros momentos de bonanza en las cuales pudieron acumular un cierto capital.

Lourenzo plantea que si no se resuelve en el corto plazo está situación, muchas firmas van a tener problemas para poder afrontar el pago de salarios, dentro de una semana, cuando arranque la liquidación.

El Gobierno comenzó a tomar nota de la crítica situación que enfrenta el sector. Hace un par de meses, dirigentes de entidades pymes fueron a ver a Leandro Cuccioli para solucionar unos 250 mil embargos que había trabado la AFIP en 2017. De ese modo, el viernes pasado, Cuccioli con el ministro de la Producción, Francisco Cabrera, anunciaron una medida para permitir el levantamiento de las trabas judiciales para el sector.

Mientras tanto, entre las cámaras que representan a las empresas del sector esperan alguna disposición del Gobierno que les permita atravesar las consecuencias de las medidas adoptadas por el Banco Central para evitar una escapada del dólar.

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