Steven John, escritor y autor que vive cerca de Nueva York, colabora con varios medios y ha escrito dos libros, contó en una columna publicada en Business Insider que más de una vez se había hecho la pregunta a sí mismo y por lo general sus pensamientos lo llevaban a cosas tangibles.

¿Una casa lujosa? ¿Una cuenta de banco decente? ¿Un auto poderoso?

Pero por muy buenas que sean las cosas materiales, se decía, sólo pueden generar placeres momentáneos. Al mismo tiempo, creía que su ausencia genera la sensación contraria a la felicidad.

Lo más concreto que podía responderse era que la felicidad viene de apreciar lo que se tiene en la vida, tanto personas como posesiones materiales, y encontrar la manera de disfrutar lo que haces con tu tiempo.

Una mañana, mientras lo llevaba a la escuela, le hizo la pregunta a su hijo Ben, de cinco años.

Desde muy pequeño Ben es elocuente, dice autor, y pone el ejemplo de una vez, cuando sólo tenía un año y siete meses, que estaba comiendo y de pronto dijo: “Esto es un poco difícil de comer”.

Esta vez, al escuchar la pregunta de su padre, el niño se mantuvo en silencio un rato.

“Creo que la felicidad es como cuando te sientes cómodo; cuando te sientes muy cálido y muy cómodo”, dijo luego.

Y después:

“Es decir, cuesta trabajo describirlo”, añadió. “Es como que yo sé lo que se siente, pero no puedo describirlo sin usar la palabra, así que es difícil”.

Ciertamente difícil, comentó el padre, porque a sus 30 y tantos años él tampoco podía decirlo con certeza.

“Es como cuando te sientes muy cómodo y sonriente y sólo te sientes feliz”, agregó Ben.

El escritor se lo contó a su esposa, que de inmediato asoció la respuesta del niño con la llamada Pirámide de Maslow, o la jerarquía de las necesidades humanas, teoría del psicólogo Abraham Maslow en su libro A Theory of Human Motivation (Una teoría sobre la motivación humana), cuya primera edición apareció en 1943.

A medida que se satisfacen las necesidades básicas, que forman la base de la pirámide, los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados, según Maslow.

Steven John escribe que para Maslow un ser humano nunca podrá sentirse revitalizado y constantemente experimentará diversos grados de ansiedad, estrés, miedo y desaliento si no tiene cubiertas cinco necesidades básicas:

-Las fisiológicas, agua, comida, salud, etc.

-Las de seguridad y estabilidad.

-Las de pertenencia: sensación de comunidad con familiares, amigos.

-Las de autoestima, respeto y aceptación de los demás.

-Las de revitalización: poder poner en práctica las capacidades innatas.

Y le tomó algún tiempo, admite el escritor, atar todos los cabos. Si hiciera falta una palabra para resumir todo eso, se dijo, comodidad sería una excelente opción.

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