¿Qué estrategias recomiendan los médicos para dejar de fumar?

Si bien es un hábito difícil de abandonar, es importante considerar que existe evidencia científica que ayuda a lograrlo.

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La adicción al cigarrillo es uno de los problemas de salud pública más grandes que tiene el mundo actualmente. Cada año se producen alrededor de siete millones de muertes como consecuencia del tabaquismo, según información de la Organización Mundial de la Salud (OMS); más de seis millones de las defunciones se dan en consumidores directos, mientras que casi 900.000 son personas que no fuman y que se exponen al humo del tabaco.

Es importante aclarar que aproximadamente el 80% de los más de mil millones de fumadores que hay en la actualidad en el mundo viven en países de ingresos bajos o medios, donde es mayor la carga de morbilidad y mortalidad asociada al consumo de tabaco.

Desde hace ya varios años ha comenzado una fuerte campaña de concientización acerca de los daños que puede provocar el tabaquismo, tanto en forma activa como pasiva. Desde las instituciones de salud, algunos gobiernos y asociaciones sin fines de lucro, se ha intentado crear conciencia acerca de los daños que sufre el organismo a partir del hábito de fumar y de todos los inconvenientes que puede traer al día a día de la persona.

Ahora bien, ¿por qué es tan importante dejar de fumar? Hay muchas respuestas posibles para esta pregunta, dado que los motivos para abandonar este hábito son diversos. “En primer lugar, se podría mencionar cuidar la salud y el bienestar de la familia, al tiempo que se da un mejor ejemplo a los más chicos de la familia”, explica la Dra. Romina Denis, del staff de Medicus. Existen numerosos estudio que demuestran las mejoras que experimenta el organismo inmediatamente después de dejar este hábito, incluso en personas que han fumado durante muchos años y son mayores de 65 años.

Desde el momento en que el organismo deja de ingerir todas las sustancias que el tabaco contiene, mejorará su día a día exponencialmente. “Respirar mejor, tener menos resfríos, tos o congestión nasal, sentirse más enérgico y menos cansado son algunas de las mejoras que los fumadores sienten al momento en que dejan de serlo, tanto en el corto como en el largo plazo”, indica la especialista de Medicus.

Por otro lado, también es importante destacar que se reducen las probabilidades de sufrir problemas de salud más graves en el futuro, como algunos tipos de cáncer, enfermedades arteriales, cardíacas y cerebrales graves o patologías pulmonares crónicas como el enfisema o la EPOC.

Si bien los fundamentos para dejar de fumar son fuertes y deberían ser suficientes para que las personas lo hagan, se debe tener en cuenta que el tabaquismo es una adicción y como tal puede ser realmente difícil de abandonar. Por eso, desde Medicus proponen una serie de puntos a seguir, considerados clave al momento de emprender el camino hacia dejar el cigarrillo.

“Hay que ayudar a las personas a que piensen en malestar físico que les produce el tabaquismo, por ejemplo la irritación de garganta, de los ojos e incluso de los pulmones”, indica la especialista.

Otra de las pautas a seguir es colocar las colillas en una botella, llenarla con agua y mantenerla tapada. Cada vez que la persona sienta ganas de fumar debe abrir el recipiente y sentir el olor de los tóxicos que contiene el cigarrillo. Así, es probable que sienta cada vez menos necesidad de fumar, dado que es más consciente de los químicos que se introducen en su organismo.

Recordar los efectos negativos del tabaco sobre el organismo es otra de las claves para comenzar este proceso. Esto significa que cada vez que la persona tenga ganas de prender un cigarrillo deberá pensar en todas las patologías que el cigarrillo aumenta el riesgo de desarrollar.

“Hablar con quienes han dejado de fumar puede ser realmente útil para aquellos que están buscando hacerlo, ya que pueden aconsejar y ayudar a cumplir ese objetivo”, afirma la especialista.

El entorno siempre es un factor de fuerte influencia en las personas, por lo que comentar el problema en el grupo de pertenencia -como amigos o familia- impactará en forma positiva. Aquellos que no fuman podrán brindar su apoyo desde su lugar, pero los que sí fuman podrán no hacerlo en presencia de la persona que quiere dejar el hábito, por ejemplo, y así ayudar.

La búsqueda de ayuda profesional también es central. La Dra. Denis hace hincapié en este punto y explica que “hablar con un médico es necesario, a fin de pedirle ayuda para dejar de fumar y asesoramiento sobre la medicación más conveniente en su caso”.

Por último, unirse a un grupo de autoayuda es otro de los pasos que puede resultar beneficioso para quienes busquen dejar de fumar. Aunque muchas veces las personas son reacias a este tipo de asistencia, el tratamiento grupal ha demostrado ser muy efectivo en la lucha contra las adicciones, como es el caso del cigarrillo.

Por último, es importante tener en cuenta que es un proceso, no una medida que se toma de un momento a otro y funciona sin errores. Esto significa que la persona puede sentir, eventualmente, ganas de volver a fumar, lo cual constituye un síntoma esperable. Sobre todo en situaciones sociales, como reuniones o fiestas, puede resultar dificultoso controlar los deseos de fumar. Por eso, la experta en este área señala algunos puntos clave que recomienda considerar para gobernar las ganas de fumar y poder cumplir el objetivo de dejar definitivamente este hábito.

“Es necesario prever las situaciones difíciles, es decir, ir preparado para saber que en ciertos momentos pueden surgir las ganas de fumar y que es necesario resistirse todo lo posible”, destaca la especialista.

El entorno, nuevamente, puede ser de gran ayuda en este aspecto. Es recomendable pasar tiempo con aquellas personas que no fuman, ya que esto facilitará el proceso.

Por último, “no se debe olvidar el esfuerzo realizado por uno mismo, todo lo que se ha logrado hasta el momento”, indica la Dra. Denis.

Si bien dejar de fumar impactará definitivamente en forma positiva en la salud, se debe considerar que al principio es muy común que el paciente se sienta mal. Esto sucede como consecuencia del síndrome de abstinencia, que tiene lugar siempre que se trata de combatir una adicción. Los síntomas más comunes son mareos, nerviosismo, insomnio, mal humor y dificultades en la concentración. Además, el malestar estomacal, la tos y el estreñimiento son manifestaciones comunes en este proceso. Finalmente, la especialista aclara que “el tratamiento que su médico le proponga reducirá significativamente la intensidad de estos síntomas, por lo cual el abandono del cigarrillo será menos difícil de lo que se imagina”.

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