Ocurrió en los últimos días en la Ciudad de Buenos Aires, cuando tres policías se acercaron a un contenedor y desde adentro le dijeron «ocupado»; cuando lo abrieron se rieron al ver que el hombre se masturbaba.

Golpearon con un garrote el contenedor y desde adentro, les respondieron avisando que se encontraba ocupado, al levantar la tapa, vieron al hombre en pleno acto, aclarándoles que se encontraba masturbándose.

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