El magistrado a cargo de la investigación, Eduardo Esteban Hansen, indicó que “al realizarse un control de rutina en un depósito, se detectó inconsistencia en los registros, entre lo que debiera haber y lo que tendría que haber”.

Asimismo aclaró Hansen que “los funcionarios de inmediato realizaron la denuncia correspondiente, por lo cual se inició una investigación a los efectos de poder aclarar si se está frente a un hecho delictivo o a una grave falla administrativa” agregando que “por el momento no se puede descartar nada y todo es motivo de investigación”.

El funcionario federal aclaró que “es una investigación que lógicamente llevará un tiempo y es por esa razón que la investigación incluye un exhaustivo trabajo tendiente a determinar si la droga fue incinerada y no se borró de los registros, o si realmente estamos frente a ilícito”.

Manejo de secuestros

Todos los secuestros son trasladados a un depósito donde se labran las actas correspondientes y se lleva un estricto control de todo lo que ingresa.

Una vez que el mismo está a punto de superar su capacidad física, contando con la colaboración de la empresa Holcim todo el estupefaciente se lleva a un horno donde se incinera frente a la presencia de autoridades del Juzgado, encargado de depósito, funcionarios y técnicos de la empresa quienes corroboran que la totalidad del estupefaciente sea destruido.

Cabe destacar que Jujuy no cuenta con un horno pirolítico que permitiría que toda la droga que es secuestrada o decomisada sea destruida de manera inmediata.

El juez Hansen solicitó seriedad y responsabilidad en el manejo de la información afirmando que “hay una investigación exhaustiva, se han realizado los sumarios administrativos a los efectos de determinar las responsabilidades administrativas y penales”, remarcando que para no entorpecer la investigación será todo cuanto se informará.

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