Consultor de la administración de Julio Miranda (1999-2003), de los tres mandatos de José Alperovich (2003-2015) y, ahora, de la gestión de Juan Manzur, el sociólogo Hugo Haime es, desde hace dos décadas, el encuestador del gobierno tucumano. El especialista en investigación de opinión pública expuso el último sondeo que realizó en Tucumán, con una aclaración previa: “todavía faltan dos meses hasta las elecciones provinciales”.

Hecha la salvedad para implicar que mucho puede cambiar hasta el 9 de junio, el analista consigna que el relevamiento de 700 casos realizado en la provincia el pasado viernes 5 indica que, si los comicios fueran hoy, el gobernador Juan Manzur (Frente Justicialista por Tucumán) ganaría la votación, secundado por el senador José Alperovich (Hacemos Tucumán), mientras que el concejal Ricardo Bussi (Fuerza Republicana) se ubicaría en tercer lugar, relegando al cuarto puesto a la senadora Silvia Elías de Pérez (Vamos Tucumán).

Haime ensayó tres escenarios en su encuesta. Esta correlación de fuerzas se mantiene en todos los casos.

Por partido

Primeramente, el estudio midió la intención de voto por partido. Ahí aparece la primera característica del mercado electoral tucumano. La medición confirma que el “voto peronista” se parte de manera pronunciada en la provincia.

En ese esquema, el oficialismo gana con una ventaja de 16 puntos porcentuales. “El partido del gobernador es quien por el momento se lleva el mayor apoyo: 36,6%. Hacemos Tucumán se ubica segundo, con el 20,5%, mientras Fuerza Republicana es la tercera con 16%. Y Vamos Tucumán registra una pérdida de apoyo progresiva, ubicándola en cuarto lugar con un 12,4% de intención de voto”, puntualizó Haime. (Ver cifras del cuadro Partido o frente electoral que votaría el 9 de junio)

Por candidatos

El segundo escenario en la encuesta de Haime es la medición de la intención de voto solamente por los candidatos a gobernador. En ese rubro, la variable central es que Manzur y Bussi exhiben un crecimiento sostenido, mientras que Alperovich se mantiene estable, y Elías de Pérez cae sensiblemente. (Ver cifras del cuadro Voto a gobernador según partido o frente y candidato)

La distancia entre el gobernador y el senador se achica: el mandatario aventaja a su antecesor por dos puntos.

“En diciembre, Manzur medía poco más de 25 puntos y hoy tiene 32. Es decir, creció casi siete puntos en cuatro meses. En el mismo período, Alperovich pasó de 32 puntos a 30. Esto se debe a los votantes peronistas que, frente a la división de su espacio, se están inclinando por la fórmula de Manzur y Osvaldo Jaldo”, explicó el sociólogo.

En idéntico lapso, Bussi también subió siete puntos: a fines del año pasado su intención de voto se ubicaba en 11 puntos y ahora es del 18. En cambio, Elías de Pérez siguió exactamente el camino inverso: perdió siete puntos. En diciembre superaba los 21 puntos y ahora alcanza solamente 14.

Por estructura

El tercer escenario medido por Haime apunta a responder lo que, según afirma, es la gran incógnita estadística presente en cada una de las elecciones provinciales: ¿cuánto “pesa” la “estructura” del peronismo?

“En 1999 me invita a venir Antonio Guerrero (sería luego ministro de Gobierno de Miranda). Comenzaba la campaña electoral y me encargan las encuestas. Realizamos la primera y el resultado era que Ricardo Bussi ganaba, aproximadamente, por 20 puntos. Entonces Guerrero me plantea lo que fue una verdadera pesadilla estadística: medir el escenario no por los candidatos a gobernador sino por las listas completas que llevaban. ¡Y era la época de los sublemas! El trabajo se hizo y el resultado de la encuesta fue que Miranda ganaba por el 1% de los votos”, recordó Haime en la entrevista.

Durante la semana pasada, el consultor reeditó esa experiencia con tres casos testigo. Además de los 700 entrevistados en toda la provincia, mensuró otros 300 casos en Las Talitas, Banda del Río Salí y Monteros. En esos casos, la consulta no fue con una ficha: a cada uno de los entrevistados se les entregó un sobre y se les pidió que, entraran en un simulacro de “cuarto oscuro” que contenía las papeletas con los nombres de los candidatos a gobernador y vicegobernador con los “acoples” de los postulantes a intendentes. Podían votar “lista completa” y, también, cortar el “voto”.

El resultado fue que, en los tres municipios, la fórmula Manzur-Jaldo incrementa su intención de voto, mientras que los otros binomios caen. (Ver cifras de los tres cuadros ubicados bajo el título Simulacro de Votación con “listas”)

En Las Talitas, Manzur mide 29% en la encuesta, pero en la medición por “boleta” sube a 34%. Alperovich, en contraste, tiene 30 puntos en la encuesta y cae a 21 en la “boleta”. Bussi pasa de 30 puntos a 24. Elías de Pérez se mantiene en el 7% en ambos casos. La diferencia entre el primero y el segundo es de 13 puntos.

En Banda del Río Salí, el gobernador mide 36 puntos en la encuesta y sube a 50 en la “boleta”. El senador da 34 en la consulta, pero baja a 20 puntos en la papeleta. El concejal cae de 22 a 18 puntos. Y la senadora, de 7 puntos pasa a 4. La diferencia entre el primero y el segundo es de 30 puntos.

En Monteros, finalmente, el candidato del Frente Justicialista arranca en 43 puntos en la encuesta y asciende a 66 en la boleta. El líder de Hacemos Tucumán registra 35 puntos en el sondeo, pero sólo logra 13 puntos en la papeleta. El titular de Fuerza Republicana se mantiene en ambos casos en 9 puntos. Y la candidata de Vamos Tucumán pasa de 8 puntos a 7. La diferencia entre el primero y el segundo es de 53 puntos.

“Aún en distritos reñidos, como Las Talitas, los candidatos a intendente levantan descomunalmente al binomio del oficialismo”, concluye Haime.

El revés de la trama

¿Qué procesos se observan “detrás” de estos índices de intención de voto?

“Del 100% de los electores que en 2017 votaron por Jaldo como candidato a diputado nacional, en diciembre el 50% votaba por Alperovich; y el 40%, por Manzur. Ahora es exactamente a la inversa: los votos siguen en el peronismo, pero el 52% se inclina por el gobernador y el 41% por el senador”, traduce Haime.

“El segundo fenómeno se da en Vamos Tucumán. Del 100% de los que en 2017 votó a José Cano como diputado nacional, sólo el 41% vota hoy por Elías de Pérez. Eso, en materia de retención del electorado, es un desastre. Del 59% restante, el 16% se está yendo con Manzur, otro 16 con Alperovich y nada menos que el 23% está migrando hacia Bussi”, puntualiza el sociólogo. “En diciembre, lo que era Cambiemos medía 21,4%. Y en abril, 23,1%. Entonces, lo que medimos fue Cano – Elías de Pérez. Evidentemente, Cano obtenía más votos”, sostuvo.

Haime advierte que no hizo todavía la medición “por boleta” en Concepción, Yerba Buena y Bella Vista, donde los intendentes son radicales (Roberto SánchezMariano Campero y Sebastián Salazar, respectivamente). Siguiendo la lógica de Las Talitas, Banda del Río Salí y Monteros, deberían “levantar” la intención de voto de Elías de Pérez.

Pero también reconoce que esa situación que se da en el oficialismo no necesariamente se replicará en Vamos Tucumán. “En la medición en San Miguel de Tucumán, Manzur mide 25 puntos y su candidato a intendente, Mario Leito, registra 27. Pero en la misma capital, Elías de Pérez da 22 puntos de intención de voto, mientras que Germán Alfaro acumula 43%”, contrastó.

La síntesis: “cambió la composición del voto en Tucumán”, concluyó Haime.

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