El peligro de una guerra entre Estados Unidos e Irán ha escalado hasta límites inimaginables en un escenario en el que Arabia Saudita e Israel, dos aliados de Washington, juegan un rol importante contra el país persa, al que se cuestiona por su desarrollo nuclear.

En medio de una escalada verbal sin precedentes, Irán derribó un dron espía que volaba presuntamente en su espacio aéreo, en un incidente que pudo haber sido el comienzo de una guerra.

Pero el presidente de EEUU, Donald Trump, ha tenido la cordura de frenar cuando era inminente una represalia que -según Washington- iba a costar la muerte de al menos 150 iraníes.

Sin embargo, el peligro persiste y Trump ha insistido con la posibilidad de “destruir” a Irán si estallase un conflicto bélico. Desde que asumió la presidencia, el 20 de enero de 2017, él lleva enfrentándose verbalmente con el gobierno iraní y también con Corea del Norte, invocando el “peligro” de sus programas nucleares.

A eso se suma que EEUU ya culpó a Irán por el reciente ataque contra dos buques cisternas de petróleo en el Golfo de Omán, lo que incrementó la tensión en la región. No es casual que la Casa Blanca haya enviado 2.500 militares adicionales a una zona que se encuentra afectada por la guerra civil de Siria y los ataques del grupo islámico Hamas contra Israel.

Especulaciones

Para una eventual “aventura” iraní, Trump cuenta con el apoyo del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, quien siempre se opuso al acuerdo nuclear firmado en julio de 2015 por seis potencias mundiales con Teherán.

Antes de ser presidente, Trump solía decir que invadir Irak y Afganistán había sido “el peor error” cometido por Estados Unidos en toda su historia. Entonces, ¿busca una guerra la Casa Blanca?

“No creo que Trump vaya a invadir Irán. Va a hacer lo mismo que ha hecho hasta ahora: radicalizar la retórica y después inventar otro conflicto para desviar la atención”, opina Patricio Navia, profesor de la Universidad de Nueva York.

Según este analista, “la elección presidencial de 2020 está todavía muy abierta para cualquier candidato. En EEUU, los comicios se deciden en las últimas semanas”.

“Si la economía sigue bien, ayudará a Trump, quien tiene hoy más rechazo que apoyo. Igual, va a mantener el voto duro. Y creo que podría ganar la elección si los demócratas ponen a un candidato muy de izquierda”, agregó.

Amenazas

Antes del último incidente con Teherán, Trump había dicho vía Twitter: “Si los iraníes quieren pelear, este será el fin oficial de Irán”, un país de 80 millones de habitantes y modernos misiles balísticos.

Esta semana, el gobierno de Hasan Rohani advirtió que solo regresará a sus compromisos nucleares si “la otra parte” cumple con el acuerdo firmado en julio de 2015 por el Grupo 5+1, formado por EEUU, China, Rusia, Francia, el Reino Unido, más Alemania. Sin embargo, Washington se retiró de este pacto en mayo de 2018.

Como contrapartida, Teherán anunció recientemente la suspensión de sus obligaciones sobre el enriquecimiento de uranio, considerado vital para construir una bomba atómica.

Lanzamiento

En medio de esa tensión bélica, Trump lanzó el martes pasado en Orlando, Florida, su campaña para la reelección presidencial. Hay analistas estadounidenses que asocian un hecho con el otro.

El jefe de la Casa Blanca volvió a enorgullecerse de la marcha de la economía, que arrojó en abril una tasa de desempleo del 3,6%, el menor en los últimos 50 años. (Télam)

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