Un adolescente murió y otro quedó internado. Por el caso hay cuatro hermanos detenidos.

Los cuatro hermanos que torturaron y mataron al joven Alan Nahuelmilla filmaron con un celular las cuatro horas de terror que pasó tanto la víctima fatal como su amigo, que recupera en un hospital. También les tiraron agua helada y los ataron con sogas a un auto.

Estos y otros detalles se conocieron durante la audiencia de detención realizada este jueves en los tribunales de Comodoro Rivadavia, Chubut.

Durante esa audiencia, el juez Alejandro Soñis les dictó cuatro meses de prisión preventiva a los hermanos Marcelo (35), Ángel (33), Sebastián (26) y Kevin (19) Ibañez, acusados por el homicidio del adolescente Alan Nahuelmilla (17) y la agresión a otro joven identificado con las iniciales J.G, ocurrida el domingo.

La medida, en consonancia con lo solicitado por la fiscal Camila Banfi, fue fundamentada en la posibilidad de que puedan entorpecer la investigación y el peligro de fuga.

El juez estableció igual plazo para concluir la investigación. Para la próxima semana se espera concretar la rueda de reconocimiento. Por otra parte, los investigadores insisten en la participación de una quinta persona que estaría identificada y aún prófuga.

Todo tiene como motivo el supuesto robo de un televisor a uno de los hermanos Ibáñez por parte de los dos chicos, lo que aún está en duda. Y es más: se cree que ni Nahuelmilla ni su amigo participaron de ese hecho, que nunca fue denunciado. Los Ibáñez se habrían equivocado de personas y decidieron hacer justicia por mano propia.

Ante la petición de la fiscal, el juez Soñis expresó como agravante la privación ilegal de la libertad que perpetraron los cuatro hombres contra las víctimas, menores de edad.

“Sometieron a las víctimas por un actuar violento, despiadado y salvaje si se quiere, con una violencia inusitada que nunca antes vi durante los siete años que trabajo en esta jurisdicción, sometieron vivos a los jóvenes a toda clase de tormentos y lesiones, produciendo lesiones graves y la muerte de un menor de edad”, expresó.

Por su parte, la fiscal Banfi detalló que “siendo las 23 horas del sábado 14 de abril de este año, los hermanos Marcelo, Sebastián, Kevin y Ángel Ibáñez, junto a una quinta persona, interceptaron en la calle Los Duraznos de la zona de Quintas del barrio Máximo Abásolo a los jóvenes Alan Nahuelmilla y J.G de 19 años, con el fin de obligarlos a entregar un televisor que presuntamente le habrían sustraído a Marcelo Ibáñez”.

Según la fiscal, Marcelo Ibáñez llevaba un arma calibre 45 y se bajó de un vehículo Chevrolet S10 blanco, mientras que Sebastián, Kevin y Ángel hicieron lo mismo desde otro coche.

Para los investigadores, todos estaban armados y emboscaron a las víctimas, para luego de maniatarlas y atarlas con una soga, arrastrarlos con la camioneta hasta el patio de la casa de Marcelo Ibáñez.

Una vez en el lugar -según la acusación- los sometieron a diversas clases de castigos físicos “golpes, patadas en diversas partes del cuerpo, golpes en la cabeza con una pala, provocándoles cortes, los desnudaron, les tiraron agua fría con bidones de 20 litros y les cortaron las orejas en reiteradas oportunidades con un alicate. Les pusieron sogas al cuello para ahorcarlos, tiraban tiros al aire, y a su vez los amenazan con matarlos si no decían dónde estaba el televisor”.

Las sesiones de torturas fueron filmadas con un celular. “Todo eso en un lapso de cuatro horas”, describió la fiscal.

 

Comentarios