La isla de Lombok en Indonesia , conocida por sus playas paradisiacas y montañas, no encuentra paz. Tras el terremoto del 29 de junio de 6,4 grados en la escala de Richter y luego del sismo del 5 de agosto que alcanzó los 7 grados, ahora la zona volvió a temblar con una réplica de 5,9 grados y las autoridades elevaron a más de 300 el balance de los muertos.

El movimiento telúrico de hoy provocó pánico, daños en edificios, deslaves y más heridos. El epicentro se registró en el noroeste de la isla, según la agencia geológica indonesia, que agregó que no tuvo potencial para causar un tsunami. En total, ya se registraron al menos 355 réplicas.

El nuevo temblor ocurrió en medio de los trabajos de los socorristas, que aún buscan entre los escombros rescatar personas con vida y enfrentan muchas dificultades para llegar a algunas zonas porque las carreteras están muy dañadas. Varios videos mostraron escombros esparcidos por las calles y nubes de polvo que envolvían edificios.

Por su parte, el ministro de Seguridad de Indonesia, Wiranto, aseguró que la cifra de muertos ascendió a 319 y desde la Cruz Roja advirtieron que habían centrado sus esfuerzos en las aproximadamente 20.000 personas que todavía no han recibido ayuda: falta personal médico y “de ayuda a largo plazo”, y en particular alimentos y medicamentos, subrayaron las autoridades.

En algunas partes de la isla, de unos 4700 km2 de superficie, pueblos y aldeas enteras quedaron reducidos a escombros y varios de los desplazados sufren traumatismos psicológicos.
La tragedia, de cerca

En la aldea de Kopang Daya, en uno de los distritos más afectados, Tanjung, en Lombok norte, una familia enterró a su hija de 13 años, que fue alcanzada por una pared que colapsó y pisoteada en la estampida provocada por el terremoto en su internado islámico.

Residentes y parientes rezaban en el exterior de una carpa donde yacía tendido el cuerpo de la joven, cubierto con una tela blanca.

“Estaba rezando cuando sucedió el terremoto”, dijo su tío, Tarna. “Estaba intentando salir, pero fue golpeada por una pared y se cayó. Los niños salieron corriendo del edificio presas del pánico y fue pisada por sus amigos”.

Indonesia es propensa a los terremotos por su ubicación en el llamado “Cinturón de Fuego”, una zona de volcanes y fallas geológicas en la cuenca del Pacífico. En diciembre de 2004, un potente sismo de magnitud 9,1 registrado ante Sumatra causó un tsunami que dejó 230.000 muertos en 12 países.

Comentarios